Autoridades federales y estatales desplegaron un amplio dispositivo de seguridad durante el funeral de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, identificado por autoridades de México y Estados Unidos como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El cortejo fúnebre recorrió aproximadamente 25 kilómetros desde una funeraria en Guadalajara hasta el cementerio Recinto de la Paz, en el municipio de Zapopan, bajo resguardo de elementos de la Guardia Nacional y del Ejército. También se realizó vigilancia aérea preventiva.
El acceso al panteón fue restringido únicamente a familiares y personas cercanas.
Antecedente: operativo en Tapalpa
Oseguera Cervantes fue abatido el 22 de febrero en un operativo de fuerzas especiales del Ejército en el municipio de Tapalpa, ubicado a unos 135 kilómetros al sur de Guadalajara.
Tras el operativo, se implementaron medidas de seguridad adicionales en distintos puntos del estado ante posibles reacciones vinculadas al grupo criminal.
Violencia y vigilancia posterior
Autoridades mantienen seguimiento en la región luego de que, tras su muerte, se registraran hechos de violencia que dejaron más de 70 personas fallecidas, según reportes preliminares.
Durante las exequias también se reportó la agresión contra un ciudadano extranjero que presuntamente intentaba documentar el funeral. El caso es investigado por las autoridades correspondientes.
De acuerdo con el Departamento de Estado de Estados Unidos, sobre Oseguera Cervantes pesaba una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura.






















