Los rectores de 211 universidades, institutos y centros de investigación del país lamentaron que en la 4T haya propuesto recortar mil 789.8 millones de pesos al programa de becas para contener el abandono escolar tras la pandemia de Covid-19 en México.

Después de realizar su asamblea general la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), los rectores, directores y representantes expresaron en un pronunciamiento conjunto su “preocupación” porque en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para el año 2023 se suma al “deterioro sistemático del presupuesto destinado a la educación superior”.

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Según el estudio presupuestal de los rectores el déficit presupuestal acumulado desde 2015 suma hasta ahora 35 mil millones de pesos.

El pronunciamiento que realizaron instituciones como la UNAM, el IPN, la UAM y la Universidad Pedagógica Nacional, lo mismo que centros de investigación como El Colegio de México o el CIDE está dirigido a la Cámara Diputados y solicitan que una “ampliación presupuestal” con el propósito de que los recursos sean los indispensables para cumplir con sus tareas.

Los rectores consideran en el documento que este es un momento histórico debido a que las casas de estudio que encabezan deben atender los rezagos provocados por la pandemia, atender a un número creciente de estudiantes debido a que existe una reforma que señala que este nivel educativo debe avanzar gradualmente a la obligatoriedad y también a ser gratuito en los próximos años.

Aseguran que las instituciones “resienten los efectos acumulados durante muchos años de insuficiencia presupuestal como consecuencia de la falta de un apolítica de financiamiento congruente con el crecimiento del Sistema Nacional de Educación Superior”.

Citan como ejemplo que de 2015 a 2022 las instituciones abrieron las puertas a 19.9 por ciento más alumnos mientras que en ese periodo el presupuesto se redujo 13.5 por ciento en términos reales. De esa manera la caída del gasto medido por alumno tiene una caída de 24 por ciento en ese periodo.

Las cifras, abunda el pronunciamiento, representan un ingreso adicional de 500 mil jóvenes al sistema universitario, lo cual implicó ampliar la planta docente y administrativa, además de la infraestructura y el equipamiento de las instituciones.

Con el déficit presupuestal los rectores afirman que hoy existe “una alta proporción de esta plantilla que aún no ha sido reconocida en los subsidios y para el caso de las universidades públicas estatales, no se incluyen en el Presupuesto de Egresos de la Federación los recursos necesarios para atender la política salarial” establecida por las secretarías de Educación Pública y Hacienda, lo cual “causa muchas presiones financieras y laborales”.

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Los rectores también cuestionan la reducción que han tenido en este gobierno los fondos extraordinarios para atender problemas como el de la cobertura por el pago de jubilaciones de los trabajadores, al señalar que mientras en 2015 se destinaban 9 mil 640 millones de pesos ahora sólo se cuenta con 888.3 millones de pesos.

Los integrantes de la ANUIES ratificaron que el compromiso de las instituciones es con la excelencia educativa, el manejo ético de los recursos, la transparencia y la rendición de cuentas.