El Centro Médico Naval de la Secretaría de Marina Armada de México (Semar) ha sido reconocido a nivel nacional e internacional, como el único hospital militar del país en salvar el mayor número de vidas durante la pandemia de covid-19 en comparación con hospitales públicos, privados y militares.

La contingencia derivada de la pandemia de Sars-CoV-2 puso a prueba a esta institución naval, que detuvo por unos meses sus actividades en el trasplante de órganos que, del periodo de 2012 a la fecha, los especialistas del Centro Médico Naval han realizado 181 trasplantes de córnea, hígado, riñón y médula ósea.

De acuerdo con informes de la Armada de México, el Programa de trasplante de médula ósea arrancó el 28 de agosto de 2012 con el primer trasplante, llevando hasta el momento 36; mientras que el Programa de trasplante de córnea se inició el 8 de abril de 2015, realizándose hasta el momento 84.

Mientras que el primer trasplante de hígado se realizó el 19 de mayo, llevando hasta el momento 4 cirugías exitosas en este rubro, en el caso del Programa de trasplante de riñón, el primer trasplante se realizó el 15 de agosto de 2012 y se han realizado hasta la fecha 57 trasplantes en los quirófanos del Centro Médico Naval.

A decir del Teniente de Fragata, Daniel Zamora Valdés, cirujano de trasplantes abdominales de la Marina-Armada de México, la contingencia de covid-19 cerró por un momento los quirófanos; sin embargo, el amor a la vida permitió que se abriera de nuevo durante la primera y segunda ola de la pandemia.

En el centro médico Naval, ante la emergencia sanitaria de covid-19, el programa quedó inactivo en marzo de 2020 y se reactivó en septiembre del 2020 durante la primera y la segunda ola de pandemia, el hospital siguió trabajando haciendo trasplante”, señaló.

Para quienes realizan los trasplantes de un cuerpo cadavérico a quien espera con ansias un órgano, se les da el respetó debido e incluso un pensamiento de agradecimiento, porque uno puede dar vida a 8 personas, aseguró el Teniente de Fragata.

Yo creo en lo que hay que concentrarse siempre, es en el regalo de vida, no concentrarse en la pérdida de la vida, de lo que se está yendo, sino en qué es lo que viene después, en cómo esto se traduce en oportunidades de vida y en mejoría de la calidad de vida para uno o para múltiples pacientes, y eso es lo que nos alienta y aunque, es en la madrugada y aunque, tengamos que viajar en avión y regresar y todas estas cosas que hay que hacer, eso es lo que nos emociona y eso lo que nos llena para poder dar este regalo de vida y que nosotros seamos instrumento en que lo reciba otra persona”, agregó.

Para el Teniente de Fragata, Daniel Zamora Valdés, cirujano de trasplantes abdominales de la Marina-Armada de México, siempre habrá diferencias entre los especialistas, sin embargo, en el quirófano, todo debe de estar sincronizado, todos deben de estar en una sinfonía de vida.

No puedes tener el ritmo que se necesita, porque una cirugía no sólo puede estar bien hecha, sino que tiene que ser rápida o sea nadie, te está correteando, pero no puedes tener un paciente en el quirófano un tiempo excesivo; entonces siempre tienes que llevar un ritmo, tienes que estar pensando en la cirugía, cómo en una armonía, cómo en una sinfonía o sea se tiene que llevar un ritmo y obviamente, estás pensando en lo bonito de regalo de la vida, qué la familia de los donantes cadavéricos, el donante cadavérico en sí, el regalo de vida que le están dando a tu paciente”, afirmó.

En México 22 mil 859 personas se encuentran en espera de un órgano o tejido que les permita sobrevivir a una enfermedad grave.