Los migrantes haitianos dejaron Tapachula donde muchos de ellos llevaban semanas, meses, viviendo. una estancia que les cambió la vida a los habitantes de Tapachula, que no esconden su molestia.

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“Todo el rumbo, para donde usted mire, ve negros; digo, perdón, gente de color. Es obligación de ellos controlar este tipo de cosas. Sin embargo, no hacen nada, todo igual”, insistió Elena Flores, habitante de Tapachula, Chiapas.

Doña Elena Flores vive a tres cuadras de la iglesia de San Agustín, Santo Patrono de Tapachula. Salió a escuchar misa, luego que cientos de haitianos abandonaron la ciudad.

“Los indocumentados que estaban ahí, si hasta la puerta tapaban. Era tremendo. Pues, Ahorita que salga, empieza a venir un poco más de gente porque ya se fueron muchos, se ve”, destacó Elena Flores, habitante de Tapachula, Chiapas

Las puertas de la iglesia permanecieron cerradas durante varias semanas, por la presencia de miles de migrantes que abarrotaron los pasillos de la iglesia y el parque central Miguel Hidalgo, vendiendo todo tipo de artículos sin ninguna medida sanitaria. Los tradicionales restaurantes de los portales, estuvieron vacíos y disminuyeron sus mesas.

“Los últimos dos meses, la verdad hemos tenido ventas bajas. Por la migración, no es por discriminar, pero sería por los haitianos en específico, ha venido muchos clientes a quejarse de que por mucha aglomeración y por la situación que pasamos del COVID, no quieren venir a consumir”, insistió Yaneli Rodas, encargada de Restaurante Regina.

En los hoteles también se redujo la presencia de turistas.

“Ya la gente de Guatemala no quiere venir por lo mismo de la migración, es gente inofensiva, no hacen daño a nadie; lo único, como no portan cubre bocas. Se amotinan en las calles. Nos está afectando terriblemente a todos en el centro”, afirmó Martha Moisés, empresaria hotelera de Tapachula.

Las autoridades decidieron quitar un poco de presión a la ciudad y dar paso libre a los migrantes, por denuncias de caos y conflictos que empezaron a generar en el centro de la ciudad, como ocurrió con este taxista.

O disturbios afuera de tiendas de conveniencia y centros de cambios de divisas.

“Aquí hay una gran revolución no sé qué, pasó, aquí cerraron por los haitianos, córrele por favor, llamen a la policía”, afirmó una trabajadora de tienda conveniencia en Tapachula, Chiapas.

En los últimos días disminuyó la presencia de haitianos en zonas públicas de Tapachula. Aprovechando el puente de fiestas patrias, miles compraron boletos en agencias de viajes de autotransporte y terminales camioneras. Salieron de Chiapas sin restricciones y llegaron en camiones hasta Ciudad Acuña, Matamoros, Reynosa, Monterrey, Tijuana, San Luis Potosí y Veracruz.

“Varios autobuses estuvieron pasando sin problema. Colón no tenía lugares porque al menos se saturó de ventas. Todas las de OCC, si nosotros hablábamos por un lugar pues no, nos daban, ellos lo estaban vendiendo allá, directamente a los haitianos”, afirmó una agencia de Viajes Autobuses, Tapachula, Chiapas.

Los haitianos reactivaron el mercado del autotransporte. Sobre la 11 Calle Poniente, decenas de agencias de viajes ofrecen boletos a diversas partes del país, principalmente a la frontera norte. Pagaron hasta 2 mil pesos por cada asiento de autobús, en retenes, algunos fueron regresados a Tapachula.

“Yo nada más les vendí hasta Monterrey, si migración los bajó ya no es problema mío”, señaló Diana, trabajadora de Agencia de Viajes Génesis, Tapachula, Chiapas.

Cinco haitianos llegaron a la Agencia de Viajes Génesis acusando fraude en la venta de boletos, lo que derivó en una pelea en el local comercial.

“Vinieron y generaron el desorden, no pude cerrar mi oficina y el viernes llego fiscalía a sacarlos porque yo metí la demanda, los detuvieron, pero no me pagaron los daños, ya los liberaron”, señaló la trabajadora de Agencia de Viajes Génesis, Tapachula, Chiapas.