El papa León XIV comenzará este viernes una gira por tres países de América Latina con una primera parada en Uruguay, considerado el país menos católico y más laico de la región. El viaje se realizará apenas tres semanas después de que el pontífice se sometiera a una cirugía por cáncer de pulmón, intervención que había puesto en duda su participación.
El pontífice, de 71 años, llegará a Montevideo después de un vuelo de 13 horas y media desde Roma. Durante su estancia de tres días tendrá una agenda que incluye una visita a un barrio afectado por la violencia de las pandillas, así como dos misas: una en Paysandú y otra en la ciudad de Florida, ambas localidades cercanas a Montevideo.
Uruguay será la primera escala del recorrido más largo y lejano del pontificado de León XIV. Posteriormente, el papa viajará a Argentina y finalmente regresará a Perú, país donde trabajó durante dos décadas como sacerdote misionero y obispo.
Deseo hacer llegar mi saludo a todos los uruguayos. Durante estos días tendré la alegría de recorrer algunos lugares de esta tierra, acercarme a su historia y encontrarme con hombres y mujeres que, en realidades muy diversas, forman parte de la vida del país. Al comenzar mi visita deseo poner bajo la protección de Nuestra Señora de los Treinta y Tres, Patrona del #Uruguay, a quienes encontraré en mi camino. #ViajeApostólico
— Papa León XIV (@Pontifex_es) November 7, 2026
Vaticano asegura que León XIV está recuperado
Aunque la cirugía del pasado 13 de octubre generó dudas sobre la realización del viaje, el Vaticano aseguró que el estado de salud del pontífice es favorable y que se encuentra en condiciones de cumplir con sus compromisos.
María Montserrat Alvarado, jefa de comunicación del Vaticano, destacó la resistencia física del papa y su capacidad para cantar durante sus actividades.
“Su resistencia es fantástica. La manera en que está cantando es increíble. Y solo se puede cantar si los pulmones están realmente fuertes”, afirmó.
Alvarado explicó que León XIV ya superó el periodo de convalecencia de 14 días recomendado por sus médicos y que está entusiasmado por comenzar el recorrido.
También señaló que contará con atención médica durante el vuelo y que, hasta el momento, no existen motivos de preocupación sobre su estado de salud.
“Sus médicos son muy optimistas y tendrá toda la atención médica a bordo si ocurriera algo, pero no vemos indicios de ello ni en su pronóstico ni siquiera en la manera en que se está comportando”.
León XIV busca acercar la Iglesia católica a Uruguay
La visita tiene un significado particular para Uruguay, un país de 3.5 millones de habitantes que no recibe a un papa desde 1988.
Durante su estancia, se espera que León XIV busque recordar a la población sus raíces católicas, vinculadas con la época del dominio colonial español. También podría presentar la fe como una respuesta a los desafíos y problemas que enfrenta actualmente la sociedad uruguaya.
A su llegada a Montevideo, el pontífice se reunirá con el presidente Yamandú Orsi, dirigente de la alianza de centroizquierda que asumió el poder en marzo de 2025. Posteriormente, ofrecerá un discurso de bienvenida ante autoridades gubernamentales y representantes diplomáticos.
La jornada concluirá con un oficio de vísperas en la catedral de la ciudad.
Para Guzmán Carriquiry, uruguayo que estuvo al frente de la comisión pontificia del Vaticano para América Latina, la presencia del papa ya está generando un cambio en el país y contribuyendo a recuperar la visibilidad de la tradición católica.
“Parece que la presencia del papa está moviendo algo aquí y está rompiendo gradualmente este velo que siempre ha buscado ocultar y disminuir la presencia de la tradición católica que está en los cimientos del país”, manifestó.
Carriquiry consideró que la visita también podría despertar cuestionamientos entre los uruguayos sobre el sentido de la vida y la fe.
La Virgen de los Treinta y Tres, uno de los momentos centrales de la visita
Uno de los acontecimientos más significativos de la gira tendrá lugar el domingo, cuando León XIV visite la ciudad de Florida para conmemorar la festividad de la Virgen de los Treinta y Tres, una pequeña imagen de madera de la Virgen María estrechamente relacionada con la independencia de Uruguay.
Carriquiry expresó su expectativa de que el pontífice aproveche esta celebración para recordar las raíces católicas del país.
De acuerdo con la tradición, 33 patriotas independentistas obtuvieron la imagen guaraní y la llevaron consigo durante el proceso de independencia del imperio brasileño.
El episodio está vinculado con la declaración de independencia realizada en Florida el 25 de agosto de 1825, acontecimiento que convirtió a la Virgen de los Treinta y Tres en un símbolo religioso e histórico para Uruguay.





