La policía alemana utilizó cañones de agua y gas pimienta para dispersar a manifestantes que lanzaron fuegos artificiales, botellas y otros proyectiles durante las protestas convocadas este sábado por el colectivo GenZ regelt! (¡La Generación Z se encarga!).
Las movilizaciones se realizaron en 34 ciudades, entre ellas Berlín, Fráncfort, Colonia y Múnich. Aunque la mayoría de las concentraciones transcurrió de manera pacífica, las tensiones aumentaron durante la noche y obligaron a las autoridades a intervenir en distintos puntos del país.
En Colonia, donde se registró una de las mayores manifestaciones, la policía disparó cañones de agua para dispersar a una multitud después de señalar que algunos participantes habían atacado a los agentes con fuegos artificiales.
“No toleraremos la violencia contra los trabajadores de emergencias”, advirtió la policía en un comunicado, luego de que tuvo que detener una marcha debido a los incidentes.
Jóvenes alemanes protestan por más inversión en educación y menos en Defensa Miles de adolescentes y veinteañeros salieron a protestar en una treintena de ciudades de Alemania inspirados por las movilizaciones de sus vecinos franceses. Los organizadores de las manifestaciones rechazan cualquier tipo de violencia, pero la Policía decidió desplegar importantes operativos policiales. Muchos comercios de la capital, Berlín, blindaron sus escaparates y mantienen las puertas cerradas al público.
— DW Español (@dw_espanol) October 31, 2026
En Fráncfort, otra movilización fue suspendida temporalmente después de que los manifestantes encendieran fuegos artificiales. En Berlín se lanzaron botellas y huevos, mientras que en Hamburgo algunos participantes levantaron barricadas y les prendieron fuego. También se reportó el uso de gas pimienta por parte de los agentes.
¿Por qué protesta la Generación Z?
Los participantes salieron a las calles con pancartas que incluían consignas como “Es hora de resistir” y “Merz debe irse”, en referencia al canciller conservador Friedrich Merz.
El colectivo organizador se opone al servicio militar obligatorio y exige una mayor inversión en educación, en un contexto en el que muchos jóvenes alemanes enfrentan costos cada vez más elevados.
Steve, un joven de 18 años que tenía previsto intervenir en una concentración en Múnich, acusó al gobierno de ignorar las preocupaciones de las nuevas generaciones.
“El gobierno no ha dado ninguna respuesta a nuestras preocupaciones, salvo seguir aplicando recortes e imponiéndonos más cargas”.
El joven aseguró que las movilizaciones continuarán hasta que las autoridades atiendan sus demandas.
“Seguiremos ejerciendo nuestro derecho fundamental de reunión hasta que deje de ignorarnos”.
Las protestas alemanas se inspiran en movimientos similares surgidos en otros países europeos, especialmente en Francia e Italia, donde jóvenes han expresado su inconformidad con las élites políticas, a las que acusan de desatender sus preocupaciones.
Participación menor a la esperada
Aunque los organizadores anticipaban una asistencia de 182 mil personas, las cifras oficiales difundidas durante la tarde del sábado mostraron una participación considerablemente menor.
Las policías de Fráncfort, Múnich y Berlín reportaron alrededor de 6 mil manifestantes, frente a los aproximadamente 36 mil que aparecían en la página web del colectivo.
Por su parte, el Ministerio Federal del Interior señaló que sectores del entorno extremista de izquierda radical alemán y algunos grupos vinculados con movimientos extremistas extranjeros habían sumado esfuerzos para movilizar apoyos.
Roman Poseck, ministro del Interior del estado de Hesse, cuya capital es Fráncfort, expresó su preocupación por la posibilidad de que las protestas derivaran en escenas de violencia similares a las registradas en Francia.
“Todos tenemos en la mente esas imágenes de Francia: saqueos, casas incendiadas, vehículos policiales en llamas y agresiones a agentes de policía”.
El funcionario agregó que Francia no debía convertirse en un modelo para las movilizaciones alemanas.
Ante el temor de posibles disturbios, algunos comercios de distintas ciudades protegieron sus escaparates y contemplaron cerrar antes de lo habitual. Entre ellos hubo establecimientos ubicados en el exclusivo bulevar comercial Kurfürstendamm, en Berlín.

Dudas sobre quién encabeza las movilizaciones
Las protestas se producen mientras Alemania busca reactivar su economía y enfrenta una presión creciente sobre las pensiones y los servicios públicos. Esto ocurre a medida que la generación del baby boom se jubila y disminuye la población en edad de trabajar.
Sin embargo, también han surgido cuestionamientos sobre quién impulsa la campaña y hasta qué punto está encabezada realmente por jóvenes, debido a la diversidad de organizaciones políticas y civiles que participan.
La organización nacional que agrupa a estudiantes de secundaria, la BSK, se distanció de la iniciativa y anunció que realizará una jornada de protesta independiente el próximo 20 de noviembre.
“Nos distanciamos de 'Gen Z regelt', pero no de los propios estudiantes, que tienen preocupaciones legítimas”, declaró el jueves Amy Kirchhoff, secretaria general de la organización.
Por otra parte, Sean Baker, estudiante de la Universidad Técnica de Berlín, explicó que participaría en las movilizaciones para llamar la atención sobre el deterioro de los edificios del campus.
“Cuando entras y accedes a las aulas, parece un edificio abandonado. Sin embargo, se supone que debemos estudiar aquí de forma habitual”.




