El índice Nasdaq 100 acumula una pérdida superior a 2 billones de dólares en valor de mercado, en medio de las dudas de los inversionistas sobre la rentabilidad de las millonarias inversiones en inteligencia artificial (IA).
Los resultados de las grandes empresas tecnológicas han intensificado el escrutinio sobre el tiempo que necesitarán para recuperar el capital destinado a esta tecnología. La caída equivale a un valor superior al de mercado total de SpaceX.
En lo que va del mes, el índice ha retrocedido más de 5.8 por ciento, mientras el sector de la IA enfrenta turbulencias. Empresas como Meta Platforms, Alphabet y Amazon.com han elevado sus previsiones de gasto para ampliar su infraestructura y mantener su carrera tecnológica.
La perspectiva de inversiones cada vez mayores preocupa a los mercados, especialmente porque el encarecimiento del financiamiento podría elevar los costos de los proyectos respaldados con deuda y dificultar que las compañías justifiquen esos desembolsos.
Amazon e Intel intensifican la presión sobre Wall Street
El Nasdaq registró una fuerte caída al inicio de la jornada de este viernes y alcanzó un mínimo de tres meses. La reacción de los mercados estuvo relacionada con el agresivo plan de inversión de Amazon en inteligencia artificial y las advertencias de Intel sobre sus necesidades de efectivo.
Las acciones de Amazon retrocedían 2 por ciento después de que la compañía reportó una importante salida de efectivo durante el tercer trimestre y anunció que aumentará su ya elevado gasto de capital el próximo año.
Por su parte, los títulos de Intel se desplomaron más de 30 por ciento, luego de que el fabricante de semiconductores advirtió que perdería una cantidad considerable de dinero este año, debido a la debilidad del mercado de computadoras personales, los problemas de fabricación y los elevados costos para ampliar su producción.
El retroceso de Intel también golpeó al sector mundial de semiconductores. Las acciones de Nvidia cayeron 3 por ciento y las de AMD, 9.3 por ciento. El índice sectorial perdió 5.7 por ciento, mientras que los fabricantes de servidores Dell y HP retrocedieron 9 por ciento.
En conjunto, Amazon e Intel estaban cerca de borrar alrededor de 200 mil millones de dólares de valor de mercado.
La preocupación también se relaciona con la forma en que las empresas financian sus proyectos. Varias compañías han recurrido al mercado de bonos para cubrir sus inversiones en IA, lo que aumenta la inquietud ante la posibilidad de que los mayores costos de endeudamiento dificulten la recuperación de esos recursos.
Art Hogan, estratega jefe de mercado de B. Riley Wealth, explicó que las expectativas de los inversionistas han elevado la presión sobre las grandes tecnológicas.
“Se trata más bien de qué es lo que está reflejado en el precio de una acción y cuánto esperan los inversionistas. Alphabet, Amazon e Intel entran en la categoría de empresas en las que no hace falta mucho para provocar una decepción importante, y el castigo puede ser bastante severo”.
El especialista consideró que la caída no representa necesariamente un ajuste generalizado del mercado, sino un movimiento de capitales desde el sector tecnológico hacia activos considerados más seguros.
“No creo que se trate de un reinicio generalizado (...) Es más bien una rotación desde un sector tecnológico extremadamente popular hacia activos más seguros”.
A las 14:38 GMT, los principales indicadores de Wall Street registraban pérdidas:
- S&P 500: bajaba 1.37 por ciento, hasta las 7 mil 614.96 unidades.
- Nasdaq: retrocedía 2.26 por ciento, a 25 mil 592.85 puntos.
- Dow Jones: caía 0.57 por ciento, hasta las 52 mil 043.8 unidades.
Los tres índices se encaminaban a cerrar la semana con pérdidas. En el balance mensual, el Nasdaq también estaba cerca de romper una racha positiva de dos meses.
El gasto en inteligencia artificial inquieta a los inversionistas
Entre las grandes compañías tecnológicas, Alphabet registró el jueves su mayor caída porcentual en una sola jornada, luego de presentar resultados decepcionantes en su negocio de publicidad en buscadores y reportar una fuerte aceleración del gasto de efectivo.
En el caso de Meta, sus planes para recaudar una cifra récord de 97 mil 500 millones de dólares reavivaron las preocupaciones sobre una posible dilución de los accionistas y la necesidad de que las grandes tecnológicas recurran cada vez más a los mercados de capitales para financiar sus proyectos de IA.
Microsoft y SpaceX se apartaron de esta perspectiva negativa, con resultados que mostraron señales de que las inversiones en inteligencia artificial comienzan a generar beneficios.
No obstante, se informó que Microsoft tiene previsto recaudar alrededor de 25 mil millones de dólares mediante su primera emisión de bonos con calificación de inversión en Estados Unidos en más de nueve años.
La preocupación por el financiamiento también alcanza a otras compañías. Meta, Amazon y Alphabet han emitido bonos por cientos de miles de millones de dólares durante los últimos cuatro años, una tendencia que genera inquietud entre los inversionistas por la creciente dependencia de este mecanismo para obtener capital.
Morgan Stanley estima que el gasto de capital destinado a infraestructura de inteligencia artificial superará el billón de dólares el próximo año.
El aumento de la deuda para financiar proyectos tecnológicos se ha convertido en un nuevo riesgo para los mercados, pues pone en duda que las empresas protagonistas del auge de la IA puedan mantener sus inversiones sin verse afectadas por las condiciones económicas.
Esta preocupación ya se extiende a los mercados de crédito, donde los inversionistas comienzan a considerar el impacto que podrían tener los mayores costos de financiamiento y una desaceleración en los retornos de la inteligencia artificial sobre compañías que hasta ahora se consideraban relativamente protegidas.
Las Siete Magníficas mantienen ingresos sólidos
Desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022, los ingresos de las llamadas Siete Magníficas se han mantenido sólidos, reflejo de la elevada demanda de servicios tecnológicos y de inteligencia artificial.
Estos resultados contribuyeron a que los inversionistas respaldaran inicialmente las fuertes inversiones del sector, aunque todavía existe incertidumbre sobre el tiempo que tomará recuperar el capital destinado a esta tecnología.
Algunos reportes empresariales muestran señales positivas. Amazon Web Services, el negocio de computación en la nube de Amazon, mantuvo la aceleración de su crecimiento; Meta presentó un aumento de ingresos superior al esperado y perspectivas optimistas, mientras que Microsoft anticipó un fuerte avance en sus servicios de nube.
Históricamente, las grandes tecnológicas han realizado inversiones importantes en infraestructura para ampliar negocios como la computación en la nube, la publicidad digital y el comercio electrónico. Sin embargo, el auge de la inteligencia artificial ha llevado el gasto de capital a niveles mucho más elevados.
J.P. Morgan calcula que la inversión mundial en infraestructura de IA alcanzará 5.5 billones de dólares en 2030, de los cuales unos 900 mil millones se desembolsarían únicamente en 2026.
Sus analistas también señalaron que el gasto de capital previsto para este año por Amazon, Alphabet, Meta, Oracle y Microsoft podría igualar la inversión acumulada por esas compañías desde el lanzamiento de ChatGPT, en noviembre de 2022.
Mientras Apple se prepara para presentar sus resultados la próxima semana y Nvidia tiene previsto hacerlo a mediados de noviembre, los inversionistas mantienen la atención sobre la capacidad de las grandes tecnológicas para convertir sus millonarias inversiones en inteligencia artificial en ganancias.





