A varias semanas del paso de la tormenta tropical Rachel por Ensenada y San Quintín, en Baja California, donde murieron diez personas, la presidenta Claudia Sheinbaum informó que ya se realizó el censo de viviendas afectadas para brindar apoyo a las familias damnificadas.
La mandataria explicó que algunas comunidades aisladas tuvieron dificultades para recibir las alertas sobre los riesgos y las posibles consecuencias del fenómeno meteorológico, situación que habría contribuido a que no pudieran tomar precauciones a tiempo.
Alertas telefónicas comenzarán en noviembre
Para evitar que una situación similar se repita, Sheinbaum anunció que a partir de noviembre entrarán en funcionamiento las alertas telefónicas, con las que se buscará avisar oportunamente a la población, especialmente a quienes viven en comunidades de difícil acceso.
El objetivo es ampliar el alcance de los avisos de emergencia y facilitar que las personas puedan tomar medidas preventivas ante fenómenos meteorológicos.
Investigarán posibles omisiones de autoridades
La presidenta también señaló que se deslindarán responsabilidades ante posibles omisiones de las autoridades municipales y estatales relacionadas con los fallecimientos registrados durante el paso de la tormenta.



