Samsung Electronics multiplicó por 15 su beneficio trimestral en el negocio de semiconductores, impulsado por la creciente demanda de chips para inteligencia artificial (IA). Sin embargo, sus acciones registraron fuertes caídas ante la inconformidad de los inversionistas por la falta de nuevos anuncios sobre remuneración al accionista y unas perspectivas menos optimistas que las de su competidora SK Hynix.
Las expectativas del mercado habían aumentado después de que SK Hynix reportara el miércoles resultados superiores a los previstos y anunciara que distribuirá alrededor de 75 mil millones de dólares entre sus accionistas durante este año.
“SK Hynix hizo bastante más de lo esperado ayer. (...) Superó las expectativas del mercado, pero Samsung Electronics no ha cambiado realmente nada respecto de las previsiones que había ofrecido antes”, señaló Lee Min-hee, analista de BNK Investment & Securities.
SK Hynix informó que toda su producción de memorias dinámicas de acceso aleatorio (DRAM) y de memoria de alto ancho de banda (HBM) está vendida hasta 2029. Además, anticipó que la escasez de chips continuará hasta 2030, lo que ayudó a reducir los temores sobre una posible pérdida de dinamismo en las ganancias del sector impulsadas por la IA.
Samsung, por su parte, aseguró que ya vendió toda su oferta de memorias HBM para el próximo año y que sus principales clientes solicitan mayores cantidades de estos componentes, fundamentales para los centros de datos de inteligencia artificial.
No obstante, la compañía presentó una perspectiva más cautelosa que SK Hynix sobre la duración de la brecha entre la oferta y la demanda.
“En 2027, el negocio (de memorias) prevé que la inversión en infraestructura de IA alcance un nivel histórico a medida que se expanda el ecosistema de la IA. La creciente demanda impulsada por la IA superará ampliamente la oferta del sector, con una brecha mayor que en 2026”.
Samsung prevé escasez de chips hasta 2028
La empresa estimó que la oferta de semiconductores seguirá siendo insuficiente hasta 2028. También advirtió que la construcción de nuevas plantas de fabricación tomará tiempo, pese al fuerte incremento de las inversiones previsto para su división de chips durante el próximo año.
La inversión en esta área aumentó 62 por ciento durante el año, hasta alcanzar los 76.8 billones de wones.
Entre julio y septiembre, Samsung registró un beneficio operativo de 107.4 billones de wones, equivalentes a unos 80 mil millones de dólares. La cifra estuvo en línea con sus estimaciones y contrastó con los 12.2 billones de wones obtenidos durante el mismo periodo del año anterior.
El negocio de semiconductores aportó 106.5 billones de wones, prácticamente la totalidad de las ganancias operativas del grupo. Sin embargo, el resultado quedó ligeramente por debajo de los 107.3 billones previstos por los analistas, de acuerdo con datos de LSEG.
Jing Jie Yu, analista de Morningstar, consideró que la caída de las acciones pudo estar relacionada con las perspectivas de Samsung sobre la duración de la escasez de memorias.
“La caída de Samsung probablemente se debió a sus perspectivas sobre cuánto duraría la escasez de memorias, que parecieron algo menos optimistas que los comentarios de SK Hynix de ayer”.
Samsung definirá en enero su política de remuneración
Otro factor que generó inconformidad entre los inversionistas fue la falta de nuevos anuncios sobre la distribución de recursos entre los accionistas.
La compañía había adelantado que la remuneración correspondiente a este año se ubicaría entre 90 y 110 billones de wones, incluidos 30 billones de wones en dividendos del tercer trimestre.
Sin embargo, este jueves informó que dará a conocer su próxima política de remuneración al accionista hasta enero.
Sanjeev Rana, analista de CLSA, explicó que el mercado esperaba un anuncio adicional sobre recompra de acciones, dividendos o ambas medidas, por lo que el aplazamiento pudo decepcionar a los inversionistas en el corto plazo.
“El mercado parecía esperar un anuncio adicional de recompra de acciones o dividendos, o ambos, pero la compañía aplazó la decisión hasta finales de enero, lo que podría haber defraudado las expectativas a corto plazo”.
Competencia y financiamiento presionan al sector tecnológico
Aunque las perspectivas apuntan a que la demanda de chips para inteligencia artificial continuará siendo sólida, las preocupaciones sobre el financiamiento de la infraestructura tecnológica y el avance de la competencia china han presionado las acciones del sector durante los últimos meses.
A estas inquietudes se suman los elevados recursos que las grandes compañías destinan a ampliar sus centros de datos y capacidades de IA.
Como ejemplo, Alphabet, matriz de Google, reportó el miércoles una fuerte aceleración en el consumo de efectivo, relacionada con sus inversiones para expandir la infraestructura destinada a esta tecnología.
En este contexto, los resultados de Samsung y las perspectivas de sus competidores mantienen la atención de los inversionistas sobre la capacidad de las empresas de semiconductores para aprovechar el auge de la inteligencia artificial.



