El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano murió a los 92 años en la Ciudad de México, tras padecer cáncer durante un tiempo prolongado, de acuerdo con personas cercanas a su familia.
Considerado uno de los principales impulsores de la democratización del país, fue tres veces candidato a la Presidencia de México, fundador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y el primer jefe de Gobierno electo de la capital.
Sus restos serán velados a partir de las 10:00 horas en el Panteón Francés de la Ciudad de México, donde también descansa su esposa, Celeste Batel, fallecida el 19 de octubre de 2021. Le sobreviven sus tres hijos, Lázaro, Cuauhtémoc y Camila Cárdenas Batel, así como sus nietos.
Una figura clave en la historia política de México
La trayectoria de Cárdenas estuvo marcada por más de seis décadas de participación en la vida pública. Su figura quedó vinculada a la construcción de una izquierda electoral, la exigencia de elecciones libres y competitivas y la transformación del sistema político mexicano.
Hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, quien gobernó el país de 1934 a 1940 y encabezó la expropiación petrolera de 1938, Cuauhtémoc Cárdenas se convirtió en uno de los principales opositores al régimen del Partido Revolucionario Institucional (PRI).
También respaldó causas como la del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) y la defensa de los recursos energéticos y la soberanía nacional.
En marzo de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum lo designó titular de la Comisión Consultiva de Petróleos Mexicanos (Pemex), creada para analizar el sector energético y contribuir a la toma de decisiones de la empresa estatal. Fue una de sus últimas apariciones públicas, durante el acto por el aniversario de la expropiación petrolera realizado en Pueblo Viejo, Veracruz.
Un mes antes de su fallecimiento, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) creó la Cátedra Cuauhtémoc Cárdenas para reconocer su trayectoria y su papel en la democratización del país. Además, en enero de 2026, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) le otorgó el grado de Doctor Honoris Causa.
Dejó el PRI y encabezó la Corriente Democrática
Cárdenas estudió Ingeniería Civil en la UNAM, donde obtuvo su título en 1955. Un año antes había iniciado su militancia en el PRI, partido en el que participó en el Movimiento de Liberación Nacional entre 1961 y 1964.
En 1974 buscó la candidatura priista al gobierno de Michoacán, pero la designación recayó en Carlos Torres Manzo. La decisión provocó una protesta pública de Cárdenas contra lo que consideró una imposición.
Finalmente, en 1980 ganó las elecciones para gobernar Michoacán, cargo que ocupó hasta 1986.
El momento decisivo de su ruptura con el PRI llegó en 1987, cuando, junto con figuras como Ifigenia Martínez, Porfirio Muñoz Ledo, César Buenrostro y Rodolfo González Guevara, impulsó la Corriente Democrática, un movimiento que buscaba democratizar internamente al partido y frenar la designación de candidatos por parte del presidente en turno.
Cárdenas abandonó el PRI al considerar que la organización se había apartado de sus principios originales y que no debía aceptarse que el titular del Ejecutivo decidiera quién sería el candidato presidencial.
El 14 de octubre de 1987, el Partido Auténtico de la Revolución Mexicana lo postuló como candidato a la Presidencia. Después se sumaron otras fuerzas políticas que conformaron el Frente Democrático Nacional (FDN).
La elección de 1988 y el nacimiento del PRD
Cárdenas compitió por primera vez por la Presidencia en 1988, al frente del FDN, frente al candidato priista Carlos Salinas de Gortari.
La jornada electoral del 6 de julio estuvo marcada por la llamada “caída del sistema”, episodio que provocó acusaciones de fraude y protestas. Cárdenas, Manuel J. Clouthier, del PAN, y Rosario Ibarra de Piedra, del Partido Revolucionario de los Trabajadores, acudieron a la Secretaría de Gobernación para manifestar su inconformidad.
En medio de la controversia, Cárdenas se declaró vencedor con base en las tendencias que, según sus datos, lo favorecían. Sin embargo, Salinas de Gortari fue declarado ganador y asumió la Presidencia.
Tras la elección, Cárdenas impulsó la creación de un partido que diera continuidad al movimiento democrático y defendiera políticas sociales, la soberanía nacional y el control estatal de sectores estratégicos, particularmente el energético.
Así nació el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en 1989. Cárdenas volvió a contender por la Presidencia en 1994 y 2000.
Su encuentro con el EZLN y su llegada al gobierno capitalino
El 17 de mayo de 1994, mientras era candidato presidencial del PRD, Cárdenas visitó al EZLN en Guadalupe Tepeyac, Chiapas. El subcomandante Marcos lo recibió como un interlocutor político válido, aunque aprovechó el encuentro para cuestionar al PRD por considerar que reproducía prácticas de la vieja clase política.
Durante su intervención, Marcos señaló que ni las fuerzas que respaldaban a Cárdenas ni el zapatismo serían, por sí solos, los protagonistas definitivos del cambio democrático.
Tres años después, el 6 de julio de 1997, Cárdenas obtuvo una victoria electoral que marcó un hito político: se convirtió en el primer jefe de Gobierno electo del entonces Distrito Federal.
Su triunfo, bajo las siglas del PRD, puso fin al control que el PRI había mantenido sobre la capital durante décadas mediante regentes designados. Su administración priorizó la atención a las demandas sociales, la transparencia y el desarrollo de infraestructura urbana.
Acompañó a López Obrador en la elección de 2000
Durante la campaña de 2000, Cárdenas respaldó a Andrés Manuel López Obrador en la contienda por la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, como parte de la Alianza por la Ciudad de México.
En un mitin realizado en el Zócalo el 6 de mayo de ese año, el ingeniero destacó el papel de los movimientos democráticos en el debilitamiento del régimen priista.
“Hemos socavado al PRI nosotros, los que estamos en esta plaza y los millones de mexicanos que estamos luchando por la democracia”, expresó ante los asistentes.
En octubre de 2010, durante el aniversario luctuoso número 40 de su padre, llamó a unir a las fuerzas progresistas y democráticas que, señaló, se encontraban dispersas y divididas.
Años después, durante un homenaje de la UNAM por sus 90 años, recordó el costo humano de la lucha democrática iniciada en 1988 y denunció que cientos de muertes ocurridas durante distintas jornadas permanecían impunes.
Con su fallecimiento, concluye la trayectoria de una de las figuras centrales de la izquierda mexicana, cuya participación política estuvo ligada a la ruptura con el PRI, la fundación del PRD y la apertura de nuevas vías de competencia electoral en el país.







