Colombia confirmó este lunes la llegada de 300 soldados estadounidenses para participar en el denominado ejercicio militar Vanguardia del Sur, que contempla entrenamientos conjuntos enfocados en la lucha contra el narcotráfico y la explotación ilícita de yacimientos mineros.
De acuerdo con un comunicado del Ministerio de Defensa colombiano, las actividades buscan fortalecer la interoperabilidad entre los ejércitos de Colombia y Estados Unidos mediante ejercicios combinados. Las tropas estadounidenses comenzarán a llegar este miércoles y permanecerán en el país hasta el 11 de noviembre.
La presencia militar ocurre después de la firma del memorando de entendimiento entre ambos países, conocido como el “Pacto de Barranquilla”, el pasado 8 de septiembre, suscrito por el presidente Abelardo de la Espriella y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
Senador denuncia acuerdos sobre recursos estratégicos
La publicación del acuerdo generó cuestionamientos desde sectores de la izquierda colombiana. El senador Kevin Gómez, del Pacto Histórico, denunció que el documento permaneció oculto durante más de un mes y criticó sus posibles implicaciones para la soberanía del país.
“Le ocultaron al país este documento durante más de un mes, porque sabían el escándalo que significa vender a la patria entregando nuestros recursos estratégicos”, señaló.
Gómez compartió en su cuenta de X un documento de tres páginas y cuestionó especialmente las disposiciones relacionadas con los minerales críticos y las tierras raras.
Según su interpretación, el primer punto establece que Colombia deberá notificar a Estados Unidos antes de vender o licitar activos vinculados con esos recursos, lo que, a su juicio, otorgaría a Washington capacidad de influencia sobre las decisiones mineras del país.
El senador también expresó preocupación por el segundo punto del memorando, que contempla la entrega de información geológica sobre las reservas estratégicas colombianas.
Defensa asegura que habrá ejercicios contra el crimen organizado
Tras la difusión del documento, el Ministerio de Defensa precisó que las actividades militares tendrán un carácter multinacional e incluirán simulacros de operaciones contra organizaciones criminales.
Entre las acciones previstas también se encuentra una evacuación aeromédica, de acuerdo con la información difundida por la dependencia.
El gobierno colombiano presenta el ejercicio como una actividad de cooperación militar para combatir el narcotráfico y la explotación ilegal de recursos mineros. Sin embargo, los cuestionamientos sobre el alcance del memorando han abierto un debate acerca de las condiciones de la colaboración con Estados Unidos.
Oposición cuestiona presencia militar sin autorización del Senado
Sectores de la izquierda anticipan que el acuerdo y la llegada de los soldados estadounidenses podrían dar lugar a un debate de control político en el Congreso, tanto por el llamado Escudo de las Américas como por el Pacto de Barranquilla.
Los críticos sostienen que el gobierno de De la Espriella estaría permitiendo la presencia de fuerzas militares extranjeras en territorio colombiano sin autorización del Senado, como —afirman— lo establece la Constitución Política del país.
La discusión se centra así en las condiciones de la cooperación militar con Estados Unidos y en si los compromisos suscritos requieren autorización legislativa para permitir el despliegue de tropas extranjeras.

