Integrantes de la organización indígena Haiku Yuawi Pueblos Originarios y Sitios Sagrados Wixaritari de Zacatecas denunciaron obstáculos para rehabilitar su Xiriki y realizar libremente sus rituales en Makwipa, el cerro del Padre, ubicado junto al parque público y lago recreativo La Encantada, en la ciudad de Zacatecas.
La denuncia ocurre a pocos días de la tradicional Fiesta del Tambor, una celebración importante para la comunidad wixárika, cuyos integrantes señalan que desde 2024 enfrentan restricciones para acceder a este espacio de relevancia espiritual.
Acusan exclusión en un acuerdo sobre el cerro
Los wixárikas señalaron que, desde agosto de 2024, la Junta Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado de Zacatecas (JIAPAZ) y el colectivo civil Guardianes del Cerro del Padre formalizaron un acuerdo sin consultar debidamente a la comunidad indígena.
De acuerdo con la organización, esta decisión vulneró su derecho a la consulta previa, libre e informada, al excluir a la asamblea wixárika de las decisiones relacionadas con el sitio sagrado.
En su denuncia pública, explicaron que el presidente de la organización acudió a una reunión, pero únicamente le solicitaron firmar un documento que ya estaba elaborado, sin que la comunidad participara en su discusión.
Como consecuencia, el control de las llaves de la reja de acceso al cerro y la habilitación de una toma de agua quedaron en manos de Guardianes del Cerro del Padre, colectivo integrado por población mestiza, según señalaron.
Solicitan las llaves para recuperar el acceso
La organización aseguró que ha solicitado formalmente y de manera pacífica que sus representantes reciban un juego de llaves para ingresar al lugar, pero hasta ahora no han obtenido una respuesta favorable.
“Desde entonces hemos solicitado, de manera formal y pacífica, la entrega de un juego de llaves a nuestros representantes, sin obtener una respuesta favorable”.
Los integrantes de la comunidad recordaron que el acceso a sus espacios ceremoniales forma parte de sus derechos y que cualquier restricción afecta tanto sus prácticas rituales como el tránsito hacia lugares de importancia espiritual.
“El acceso a sus sitios sagrados es un derecho, no un privilegio”.
Exigen a JIAPAZ y al colectivo permitir el acceso
Ante esta situación, los wixárikas emplazaron a David García, director general de la JIAPAZ, así como a los integrantes de Guardianes del Cerro del Padre, a entregar las llaves a sus representantes y permitir el acceso de la comunidad.
Además, convocaron a la ciudadanía de Zacatecas a conocer el conflicto y solidarizarse con su exigencia, al considerar que la protección del cerro debe contemplar tanto su valor natural como su importancia cultural y espiritual.
“Makwipa es un patrimonio biocultural que debe permanecer accesible para quienes lo resguardan y mantienen su vínculo espiritual con él”.
La comunidad insiste en que la posibilidad de ingresar al cerro del Padre es fundamental para preservar sus ceremonias y mantener su relación espiritual con Makwipa.



