El Pentágono autorizó al Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) a probar un arma de energía dirigida conocida como Sistema de Denegación Activa o “rayo de calor”, así como a desarrollar tácticas para su posible uso en operaciones fronterizas con México, informó CNN este miércoles.
La medida fue aprobada por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y abre la posibilidad de utilizar tecnología militar para disuadir cruces migratorios y dispersar multitudes. Sin embargo, su posible aplicación genera dudas sobre los riesgos para la población, su eficacia y su legalidad, de acuerdo con un memorando firmado el mes pasado y obtenido por la cadena.
El DHS tendrá siete meses para probar el dispositivo
El documento establece que el Departamento de Guerra no operará directamente el arma. La responsabilidad de su empleo, así como del desarrollo de tácticas, técnicas y procedimientos, recaerá exclusivamente en el Departamento de Seguridad Nacional.
El Pentágono prestará temporalmente el sistema al DHS durante siete meses, a partir de septiembre. Al concluir ese periodo, la dependencia podrá solicitar una extensión si considera necesario mantener el dispositivo en las operaciones fronterizas, explicó un funcionario de Defensa citado por CNN.
El Departamento de Seguridad Interior de #EUA autorizó probar un arma militar que lanzará rayos de calor en la frontera con México por un periodo de siete meses. Lleva años en desarrollo y ahora se va a probar contra migrantes. De esto trata: https://t.co/bads6ICr1I
— Nacho Lozano (@nacholozano) October 22, 2026
¿Cómo funciona el “rayo de calor”?
El sistema emite un haz invisible de ondas electromagnéticas que puede alcanzar casi un kilómetro de distancia. Cuando entra en contacto con la piel, provoca una intensa sensación de ardor, similar a la que se experimenta al abrir la puerta de un horno caliente.
Según funcionarios militares citados por CNN, el hormigueo suele desaparecer en un periodo de 10 a 15 minutos. Sin embargo, el dolor que produce busca generar una reacción inmediata de huida.
A diferencia de las armas convencionales, el dispositivo está diseñado para disuadir mediante una sensación de calor intenso, lo que explica el interés de las autoridades en evaluar su posible uso para el control de multitudes.
El Ejército de EU ya descartó su uso en combate
Las fuerzas estadunidenses desplegaron brevemente el sistema en Afganistán hace casi dos décadas. No obstante, finalmente descartaron su utilización en operaciones de combate.
Tampoco recurrieron al dispositivo en otras situaciones de control de multitudes en las que evaluaron su posible aplicación.
Estos antecedentes forman parte del contexto en el que ahora se analiza su incorporación a las operaciones de seguridad en la frontera con México.
CBP ya había considerado utilizarlo en la frontera
La posibilidad de emplear el “rayo de calor” contra migrantes no es nueva. Funcionarios de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) estudiaron anteriormente su aplicación en zonas con un elevado número de cruces irregulares.
Entre los lugares considerados figuró un tramo de aproximadamente 112 kilómetros en el sector de El Centro, California, cuando Rodney Scott, actual comisionado de la agencia, estaba al frente de esa demarcación.
La autorización del Pentágono abre ahora una nueva etapa de evaluación de esta tecnología, cuyo posible uso en la frontera dependerá de las pruebas y de las decisiones que adopte el Departamento de Seguridad Nacional.



