Sólo 66 de cada 100 viviendas habitadas en México pertenecen a quienes viven en ellas, una proporción menor a la registrada cinco años atrás. En contraste, el número de inmuebles alquilados va en aumento: más de 7.6 millones de viviendas están ocupadas bajo esta modalidad, mientras otras son prestadas o enfrentan problemas jurídicos.
Los datos de la Encuesta Intercensal 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) muestran un cambio en la forma de habitar el país: cada vez hay menos viviendas ocupadas por sus propietarios y más hogares que dependen del alquiler.
La tendencia se presenta en casi todo el territorio nacional, al mismo tiempo que el precio promedio de la vivienda aumentó 61.3 por ciento entre el primer trimestre de 2020 y el último de 2025, lo que añade presión a quienes buscan comprar una casa o departamento.
Menos propietarios y más hogares que pagan renta
De las 39 millones 636 mil 594 viviendas habitadas registradas por el Inegi en la Encuesta Intercensal, levantada entre octubre y noviembre de 2025, la mayoría son propiedad de las personas que las ocupan. Sin embargo, el alquiler representa una proporción cada vez mayor.
Así se distribuye la tenencia de las viviendas habitadas en México:
- 26 millones 224 mil 831 son propiedad de quienes las habitan.
- 7 millones 635 mil 834 son alquiladas.
- 4 millones 960 mil 14 son prestadas.
- 798 mil 189 están intestadas o en litigio.
- 17 mil 725 no tienen una situación de tenencia especificada por sus habitantes.
Las cifras muestran que la propiedad sigue siendo la modalidad predominante, pero ha perdido terreno frente al alquiler. En 2020, el 68.82 por ciento de las viviendas habitadas pertenecía a sus ocupantes; para 2025, la proporción descendió a 66.16 por ciento.
En sentido contrario, los hogares que pagaban renta pasaron de representar el 17.3 por ciento al 19.26 por ciento en el mismo periodo.
La tendencia se repite en casi todos los estados: entre 2020 y 2025, disminuyó el número de viviendas habitadas por sus propietarios en todas las entidades, excepto Chihuahua. A su vez, las viviendas alquiladas aumentaron en todo el país, con excepción de Aguascalientes y Tabasco.
El precio de la vivienda subió hasta 104% en algunos estados
La reducción en la proporción de viviendas ocupadas por sus propietarios ocurre en un contexto de encarecimiento inmobiliario. De acuerdo con la Sociedad Hipotecaria Federal, el precio promedio de la vivienda en México aumentó 61.3 por ciento entre el primer trimestre de 2020 y el cuarto trimestre de 2025.
Los incrementos más pronunciados se registraron en entidades con importantes destinos turísticos, aunque también hubo alzas considerables en otros estados.
| Entidad | Aumento del precio promedio |
|---|---|
| Quintana Roo | 104.41% |
| Baja California Sur | 101.56% |
| Nayarit | 89.87% |
| Baja California | 86.94% |
| Sinaloa | 74.52% |
| Jalisco | 73.88% |
Quintana Roo y Baja California Sur encabezaron los aumentos, con incrementos superiores al 100 por ciento. Nayarit y Baja California también registraron alzas importantes, mientras Jalisco y Sinaloa se situaron por encima del promedio nacional.
La Ciudad de México presentó el menor incremento entre los periodos comparados, con un avance de 37.96 por ciento. No obstante, al ampliar la mirada a una década, el precio promedio de la vivienda en la capital acumuló un aumento de 131.93 por ciento.
El encarecimiento de los inmuebles no sólo representa un obstáculo para quienes buscan comprar una propiedad: también dificulta el acceso a una vivienda en alquiler, de acuerdo con un estudio internacional.
Vivienda o salud: el costo de tener un hogar
El aumento de los precios tiene consecuencias que van más allá del mercado inmobiliario. El informe Un hogar, pero ¿a qué costo?, presentado el 5 de octubre por Hábitat para la Humanidad, advierte que el gasto destinado a la vivienda está obligando a muchas personas a recortar necesidades básicas.
En México, ocho de cada 10 personas afirmaron haber reducido gastos en alimentos o retrasado o evitado recibir atención médica durante el último año para poder pagar su vivienda. La proporción supera el promedio global, situado en 75 por ciento.
El documento advierte sobre las decisiones que deben tomar los hogares para cubrir el costo de mantener un techo:
El costo de la vivienda está obligando a millones de personas a tomar decisiones a expensas de la alimentación, la atención médica, la seguridad financiera y otras decisiones importantes de vida.
El informe expone así una de las consecuencias del encarecimiento habitacional: para una parte de la población, pagar la vivienda implica sacrificar otros gastos esenciales, incluidos los relacionados con la salud y la alimentación.
Ciudad de México: sólo la mitad de las viviendas son de sus ocupantes
La capital del país presenta el panorama más marcado en cuanto a la proporción de viviendas habitadas por sus propietarios. Sólo el 50.79 por ciento de los inmuebles ocupados en la Ciudad de México pertenece a quienes viven en ellos, la cifra más baja entre las entidades federativas.
En contraste, el alquiler tiene un peso considerable: 26.9 por ciento de las viviendas, equivalente a 811 mil 824 inmuebles, son rentadas. Además, el 18.26 por ciento son prestadas y el 4.04 por ciento se encuentra en algún proceso legal.
La evolución de los últimos cinco años también refleja el cambio en la capital, donde la proporción de viviendas ocupadas por sus propietarios disminuyó 4.79 puntos porcentuales, mientras que la correspondiente a los inmuebles alquilados aumentó 2.44 puntos.
Baja California registró una tendencia similar: la proporción de viviendas habitadas por sus dueños cayó 4.31 puntos porcentuales y la de viviendas en renta aumentó 3.99 puntos.
Baja California Sur y Nayarit, entre los cambios más pronunciados
Los mayores movimientos en la tenencia de vivienda se observaron en Baja California Sur y Nayarit.
En Baja California Sur, la proporción de viviendas habitadas por sus propietarios disminuyó seis puntos porcentuales, mientras que la de hogares que rentan aumentó 4.72 puntos. En Nayarit, las variaciones fueron de 5.76 puntos a la baja en la primera categoría y de 4.54 puntos al alza en la segunda.
Estos cambios reflejan una tendencia que se extiende por buena parte de México: la propiedad pierde participación mientras el alquiler gana terreno, en un mercado donde los precios de compra han aumentado considerablemente y una parte de los hogares recurre a recortes en necesidades básicas para cubrir el costo de su vivienda.





