“Me acabo de sentar en una (butaca) de madera y traigo las nalgas mojadas”. Con esa broma, Alfonso Cuarón arrancó las risas del público a su llegada al auditorio del Centro Universitario Cultural, donde recibió la Medalla Filmoteca de la UNAM en reconocimiento a su trayectoria cinematográfica.
El director de Y tu mamá también, Gravedad y ROMA, ganador del Oscar, vivió una jornada especial al recibir un reconocimiento de su alma mater, décadas después de haber sido expulsado del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC), hoy Escuela Nacional de Artes Cinematográficas (ENAC).
Durante la ceremonia, el cineasta se mostró orgulloso de sus raíces universitarias y recordó, entre bromas y anécdotas, su paso por las aulas, las circunstancias que lo llevaron a dejar sus estudios y la importancia de preservar la memoria del cine.
🏅📽️ "La Filmoteca ha sido y fue fundamental en mi educación fílmica desde antes de ir a la universidad", dijo @alfonsocuaron al recibir la Medalla @FilmotecaUNAM en Morelia, en el marco del @FICM, donde reparó en la necesaria labor de conservación que realiza nuestra Filmoteca. Y aunque no terminó sus estudios en el CUEC (hoy @enacunam) se reconoció "universitario, cuequero y de @filos_unam", y celebró: "¡Es el primer reconocimiento que recibo de la @UNAM_MX!". #GOYA 📷 📹Cortesía: FilmotecaUNAM
— CulturaUNAM (@CulturaUNAM) October 21, 2026
“Es el primer reconocimiento que tengo de la Universidad”
Cuarón recordó que estudió tanto en el CUEC como en la Facultad de Filosofía, aunque no concluyó ninguna de las dos formaciones. En un caso, explicó, fue expulsado; en el otro, tuvo que dejar la carrera para dedicarse a trabajar y mantener a su familia, pues fue padre a una edad temprana.
Debo decir que sí, que soy cuequero y de la Facultad de Filosofía, no terminé ninguna de las dos, una (fui) corrido, con razón, y la otra porque por la vida tuve que dedicarme a trabajar, dejar la carrera, fui padre muy joven, entonces me tuve que dedicar a chambear.
Pese a aquel episodio de su juventud, el director destacó el significado que tiene recibir ahora una distinción de la institución en la que se formó.
Aclaro que después de todos estos años y de ser universitario cuequero y de la facultad, es el primer reconocimiento que tengo de la Universidad.
La expulsión del CUEC también alcanzó a Luis Estrada, director de La ley de Herodes y El infierno. Ambos fueron separados de la escuela tras participar en el cortometraje Vengeance Is Mine, realizado completamente en inglés, una decisión que no fue bien recibida por las autoridades de aquel momento.
Una medalla hecha con la memoria del cine
La distinción que recibió Cuarón tiene un significado especial por los materiales con los que se elabora: plata recuperada de los residuos del revelado de películas.
Durante la ceremonia le explicaron que, al recibirla, se llevaba también un pequeño fragmento de la historia cinematográfica resguardada por la Filmoteca, con referencias a obras como Canoa y, por supuesto, Y tu mamá también, la película que lo trajo de vuelta a México en el año 2000, después de casi una década de trabajo en Estados Unidos.
El cineasta recibió la medalla de manos del fraile Eugenio Martín Torres, del Centro Universitario Cultural (CUC). Entre los asistentes estuvieron su hijo Jonás, quien también ha desarrollado una carrera como director, su hermano Carlos Cuarón, escritor y cineasta vinculado a Rudo y Cursi, y su sobrino Mateo, músico.
La celebración incluyó además la tradicional porra universitaria del Goya, encabezada por el propio realizador después de que una voz dio inicio al conocido canto.
El incendio de la Cineteca Nacional, una tragedia que no olvida
Más allá del reconocimiento, Cuarón aprovechó el encuentro para recordar uno de los episodios más dolorosos para la memoria cinematográfica de México: el incendio de la Cineteca Nacional, que destruyó parte de un acervo de películas nacionales y extranjeras que nunca podrán recuperarse.
El director relató que en 1982 vivía con otras cinco personas en una casa cercana al metro Tasqueña. Un día decidió faltar a clases para ir al cine con un amigo a ver La tierra de la gran promesa. Antes de salir, ambos fumaron marihuana y, al abandonar la vivienda, se encontraron con una escena que permanecería en su memoria.
Nos dimos el toque y vamos saliendo en la banqueta y comenzamos a ver humo a la distancia, era la Cineteca Nacional que se estaba incendiando y eso fue una tragedia.
Cuarón lamentó la pérdida de buena parte del patrimonio fílmico y recordó la labor de la Filmoteca de la UNAM para preservar las obras cinematográficas, especialmente después de aquella tragedia.
La Filmoteca desde su creación en 1960, que ha tenido el acervo más grande de Latinoamérica, por mucho tiempo ocupó el vacío.
“La supervivencia de las obras del pasado” es el gran desafío
El cineasta también llamó la atención sobre la necesidad de proteger y conservar las películas, en un momento en que la industria atraviesa transformaciones relacionadas con la digitalización, las formas de exhibición y el crecimiento de las plataformas.
Para Cuarón, sin embargo, esos cambios no son el único asunto que debe preocupar al sector. La conservación de las obras antiguas representa un desafío fundamental para que las nuevas generaciones puedan conocer la historia del cine.
Mucho se habla de los cambios que está viviendo el cine entre sus paradigmas, entre lo digital, la exhibición y las plataformas, pero hay algo más grave que es la supervivencia de las obras del pasado.
El realizador explicó que las películas tienen una vida útil limitada en términos de resolución y requieren trabajos especializados para evitar que se deterioren y desaparezcan.
En ese sentido, insistió en la importancia de conservar el legado de cineastas como Alcoriza, Luis Buñuel y Roberto Gavaldón, cuyas obras forman parte de la historia cinematográfica.
Se necesita un trabajo para que esas joyas de Alcoriza, de Buñuel, de Gavaldón, sigan viviendo para las próximas generaciones.
Una distinción para quienes han contribuido al cine
La Filmoteca de la UNAM entrega esta medalla desde 1987 a personalidades que han contribuido al desarrollo del cine. Su elaboración con plata recuperada del revelado de películas refuerza el vínculo entre el reconocimiento y la preservación de la memoria fílmica.
Entre quienes han recibido la distinción figuran Francis Ford Coppola, Jodie Foster, David Lynch y Guillermo del Toro.
Para Cuarón, el reconocimiento representa un regreso simbólico a la Universidad que formó parte de su juventud, ahora con una trayectoria internacional consolidada y con una preocupación que compartió durante la ceremonia: garantizar que las películas del pasado sigan vivas para quienes todavía están por descubrirlas.




