La transmisión de videojuegos por internet está dejando de ser una alternativa de nicho. Según un análisis de Bloomberg Intelligence, este mercado podría alcanzar los US$38.000 millones en 2035, impulsado por la inteligencia artificial, los centros de datos y la creciente demanda de experiencias de juego sin necesidad de hardware costoso.
El fin de la era de las consolas masivas
El informe advierte que las consolas domésticas tradicionales podrían quedar relegadas a un segmento minoritario. A medida que los juegos se vuelven más complejos gracias a la IA, mantener hardware potente en casa se vuelve menos práctico que ejecutar los títulos directamente desde centros de datos.
En ese escenario, el streaming permitiría jugar juegos de alta gama en televisores, teléfonos, tabletas o computadoras, sin depender de comprar una consola nueva cada pocos años.
La IA como motor del cambio
La inteligencia artificial tendría un doble impacto: ayudaría a reducir los costos de desarrollo y operación, al tiempo que impulsaría la infraestructura necesaria para transmitir juegos con baja latencia y alta calidad.
La expansión de los centros de datos también sería clave. Según el análisis, hacia el final de la década podría generarse un excedente de capacidad de GPU, lo que reduciría los precios de la computación en la nube y haría más rentables los servicios de juego en streaming.
Quiénes saldrían ganando
- Microsoft podría consolidar su liderazgo con Xbox Cloud Gaming, con una cuota de mercado cercana al 40%.
- Nvidia tendría una ventaja tecnológica gracias a GeForce Now y a su dominio en el diseño de GPU.
- Tencent se beneficiaría de su fuerte posición en la infraestructura y el ecosistema de videojuegos en China.
- Sony partiría con una posición más sólida que Nintendo gracias a PlayStation Plus y PlayStation Portal.
- Nintendo enfrentaría mayores desafíos, ya que históricamente ha priorizado sus consolas por encima del streaming.
Las consolas no desaparecerán
El estudio no anticipa la desaparición total de las consolas, sino un cambio en su papel. Estas seguirían siendo atractivas para jugadores entusiastas, coleccionistas y usuarios que buscan el máximo rendimiento local.
Sin embargo, su función como principal puerta de entrada a los videojuegos podría terminar. Al igual que ocurre con los tocadiscos en la música, las consolas podrían convertirse en un producto de nicho, mientras el streaming se convierta en la forma más accesible de jugar.

