Un tribunal de México sentenció a 158 años y nueve meses de prisión a cada uno de los tres hombres condenados por el asesinato de dos surfistas australianos y uno estadounidense, un crimen ocurrido en 2024 que provocó indignación internacional.
La sentencia fue dictada este viernes por el juez Raúl Hernández, durante una audiencia celebrada en Ensenada, Baja California, donde se desarrolló el juicio por el homicidio de los hermanos australianos Jake y Callum Robinson, de 30 y 33 años, respectivamente, y de su amigo estadounidense Jack Carter Rhoad, de 30.
Los cuerpos de las tres víctimas fueron encontrados en un acantilado, con impactos de bala en la cabeza.
El juez determinó que los condenados, identificados como Jesús Gerardo, alias El Kekas; Irineo Francisco, y Ángel Jesús, todos mexicanos, actuaron con premeditación, alevosía y ventaja. La legislación impide divulgar sus nombres completos hasta que la sentencia se publique formalmente, lo que se prevé que ocurra en una semana.
Familias reciben la sentencia como un paso hacia la justicia
Los familiares de las víctimas siguieron la audiencia por videollamada. Page, madre de Jack Carter Rhoad, expresó su agradecimiento por la resolución, aunque reconoció que ninguna sentencia puede compensar la pérdida de un hijo.
“Nunca podrá haber justicia por la pérdida de un hijo, pero estamos agradecidos de que estos hombres no volverán a hacerle daño a nadie”.
En la audiencia también participaron Natalie Wiertz, nuera de Page, y Martin y Debra Robinson, padres de los hermanos australianos, quienes se conectaron desde Australia después de haber acompañado el proceso judicial hasta la condena.
Antes de anunciar las penas, el juez Hernández volvió a escuchar a los familiares y permitió que la fiscalía y las defensas expusieran sus argumentos.
La fiscalía había solicitado 210 años de prisión para cada condenado, aunque la pena máxima prevista en Baja California es de 60 años.
Martin Robinson también destacó la importancia de la resolución en un mensaje difundido la semana pasada, después de que se conociera la condena:
“Aunque ningún veredicto podrá devolvernos jamás a nuestros hijos ni aliviar el dolor de haberlos perdido, esperamos que este resultado represente un importante paso hacia la justicia”.
¿Cómo se integró la condena de 158 años?
El juez impuso las penas por cada uno de los tres homicidios, además de los delitos relacionados con el robo de pertenencias y de un vehículo.
La sentencia quedó integrada de la siguiente manera:
- 135 años de prisión por los tres homicidios: 45 años por cada víctima.
- 10 años y nueve meses por robo.
- 13 años por el robo de vehículo.
La suma de las penas alcanza los 158 años y nueve meses de prisión para cada uno de los tres condenados.
Durante los alegatos finales, la fiscalía sostuvo que los surfistas fueron sorprendidos mientras se encontraban indefensos en su campamento.
Como parte de sus argumentos, retomó el testimonio de la novia de El Kekas, quien relató que Rhoad rogó por su vida y pidió misericordia al explicar que estaba casado.
De acuerdo con ese testimonio, el acusado habría respondido:
“Qué bonito lloraban”.
El hombre también habría presumido de las pertenencias robadas a las víctimas.
La novia de El Kekas fue condenada a 20 años de prisión por instigar al robo, después de declararse culpable en un proceso judicial separado, realizado en noviembre.
Familias reclaman pertenencias y reparación del daño
Durante la audiencia, los familiares detallaron el valor de los objetos robados a las víctimas, entre ellos el equipo de surf, dispositivos electrónicos y la camioneta Chevrolet Colorado de los hermanos Robinson.
Martin Robinson solicitó al juez que las pertenencias recuperadas fueran devueltas al concluir el proceso. Por su parte, Natalie Wiertz habló del vacío que siente en su hogar al recordar los objetos que pertenecían a Carter y que ya no están.
La fiscalía solicitó una reparación del daño por 1.9 millones de pesos, equivalentes a más de 100 mil dólares. Sin embargo, el juez no concedió esa petición al considerar que el Ministerio Público no acreditó ni cuantificó debidamente el valor de los objetos robados.
Por ello, si las familias buscan una indemnización por esas pertenencias, deberán reclamarla mediante la vía civil.
Los tres surfistas fueron asesinados en 2024
El crimen ocurrió en Ensenada, destino del Pacífico mexicano conocido por sus playas y su actividad turística, donde los tres amigos se encontraban cuando fueron asesinados.
Callum Robinson se había mudado a Estados Unidos durante su etapa universitaria para jugar lacrosse. Su hermano Jake era médico y, además de practicar surf, disfrutaba del básquetbol y la natación.
Jack Carter Rhoad había jugado fútbol profesional en Guatemala y tenía una empresa de ropa en San Diego, California.
El juez Hernández recalcó que los responsables actuaron de manera dolosa, de común acuerdo y con conocimiento de las consecuencias de sus actos.
El caso también recordó otros ataques contra turistas extranjeros en el Pacífico mexicano. En 2015, dos surfistas australianos fueron asesinados mientras viajaban por Sinaloa; sus cuerpos fueron quemados.




