Documentos internos revelaron quiénes son algunos de los principales donantes del proyecto del salón de baile que el presidente Donald Trump construye en la Casa Blanca. Entre ellos figuran empresas tecnológicas y multimillonarios que han obtenido beneficios de decisiones regulatorias, contratos gubernamentales y, en un caso, el indulto de un familiar, informó The Washington Post.
De acuerdo con los registros, Nvidia y Apple aportaron 25 millones de dólares cada una, la misma cantidad donada por la familia Adelson, una de las principales dinastías de financiamiento del Partido Republicano, y por Charles Ergen, cofundador y presidente de la empresa de telecomunicaciones Dish Network.
Documentos revelan donaciones millonarias
Una hoja de cálculo interna de la campaña de recaudación de fondos detalla la procedencia, las fechas y los montos de 67 donaciones superiores a 10 mil dólares, registradas hasta finales del mes pasado.
Los documentos muestran que el proyecto ha recibido 333 millones de dólares en aportaciones privadas, cifra que coincide con los datos divulgados públicamente por la administración Trump.
Otros registros internos ofrecen información adicional sobre los contribuyentes y señalan que al menos 77 millones de dólares provinieron de donantes que solicitaron permanecer en el anonimato.
La información también expone que algunos de los patrocinadores obtuvieron beneficios relacionados con decisiones regulatorias y contratos del gobierno. En uno de los casos, un donante tiene un familiar que recibió un indulto presidencial.
Trump asegura que también financia el proyecto
El nombre del propio Donald Trump no aparece en la lista de contribuyentes revelada por los documentos, pese a que el mandatario ha afirmado que participa en el financiamiento de la obra.
“Lo estoy pagando al cien por cien entre yo y algunos amigos”, declaró el año pasado, días después de que comenzara la demolición del antiguo Ala Este de la Casa Blanca.
En octubre pasado, la Casa Blanca había identificado públicamente a 37 personas, empresas y fundaciones que contribuyeron al proyecto, aunque no dio a conocer cuánto dinero aportó cada una.
Los nuevos documentos amplían la información disponible sobre el origen de los recursos y permiten conocer la magnitud de algunas de las contribuciones privadas que respaldan la construcción del salón de baile.



