Los economistas estadounidenses Robert E. Hall y Michael Woodford fueron galardonados con el Premio de Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel por sus investigaciones sobre modelos que ayudan a los gobiernos y bancos centrales a enfrentar perturbaciones económicas, como las crisis energéticas y la inflación.
La Real Academia Sueca de Ciencias anunció a los ganadores este lunes en Estocolmo y destacó que sus aportaciones han permitido mejorar la gestión de las fluctuaciones económicas y fortalecer las herramientas utilizadas por los responsables de diseñar políticas públicas.
“La investigación de los galardonados ha hecho posible gestionar grandes crisis macroeconómicas de manera mucho más eficaz que antes”, señaló el comité del Nobel. “Ha sido enormemente beneficiosa durante la pandemia y las crisis energéticas de los últimos años”.
Watch the very moment the 2026 Sveriges Riksbank Prize in Economic Sciences in Memory of Alfred Nobel is announced. Presented by Ellen Moons, Secretary General of the Royal Swedish Academy of Sciences. See the full announcement: https://t.co/zk8RzE0Ua8 https://t.co/oJ872DgIm8
— The Nobel Prize (@NobelPrize) October 12, 2026
Hall está vinculado a la Universidad de Stanford, en California, mientras que Woodford pertenece a la Universidad de Columbia, en Nueva York.
Al conocer la noticia durante una llamada telefónica con el comité, Woodford expresó su sorpresa y agradecimiento.
“Es un honor enorme, es una sorpresa”, afirmó.
Sus modelos ayudan a enfrentar las crisis económicas
De acuerdo con John Hassler, presidente del Comité del Premio de Ciencias Económicas, las investigaciones de Hall y Woodford proporcionaron una base teórica sólida para los modelos que actualmente utilizan bancos centrales y gobiernos de todo el mundo.
“Con ellos, estamos mejor preparados para afrontar perturbaciones en la economía, como crisis energéticas o cambios repentinos en cuánto consumen los hogares”, explicó Hassler.
Durante décadas, los gobiernos enfrentaron las crisis económicas siguiendo las propuestas del economista británico John Maynard Keynes, quien defendía la intervención pública mediante medidas como reducir impuestos e incrementar el gasto gubernamental para estimular el consumo, la inversión y el crecimiento.
Sin embargo, esta estrategia mostró sus limitaciones durante la década de 1970, cuando la economía mundial experimentó simultáneamente una elevada inflación y un alto desempleo, fenómeno conocido como estanflación.
Timo Boppart, integrante del comité del Nobel de Economía, resumió el cambio de perspectiva con una frase:
“Esta es la receta keynesiana y funcionó bien, hasta que dejó de hacerlo”.
Ante las dificultades de los modelos tradicionales, Hall y Woodford realizaron contribuciones independientes para perfeccionar el análisis económico, incorporando la manera en que los hogares y las empresas toman decisiones sobre consumo, ahorro, inversión y precios.
El comité destacó que su trabajo representó un cambio importante en la teoría de las políticas de estabilización, al estudiar cómo millones de decisiones individuales influyen en el comportamiento de la economía en su conjunto.
Hall estudió cómo las expectativas influyen en el consumo
La investigación de Robert E. Hall se centró en la forma en que las decisiones de los consumidores dependen de sus expectativas sobre los ingresos futuros.
Según el comité, las personas que esperan una mejora económica suelen estar más dispuestas a gastar que aquellas que anticipan dificultades. Sin embargo, esas expectativas pueden cambiar cuando aparece nueva información sobre la economía.
Hall también analizó la situación de los hogares con recursos limitados, que no pueden recurrir fácilmente al crédito ni utilizar ahorros para afrontar cambios económicos.
En un artículo publicado en 1982 junto con el economista Frederic Mishkin, Hall encontró que alrededor del 80 por ciento de los hogares tomaba decisiones de gasto considerando sus expectativas sobre el futuro, mientras que el resto vivía al día, de acuerdo con la explicación del comité.
Estos hallazgos contribuyeron a comprender por qué las medidas económicas no afectan de la misma manera a todos los consumidores.
Woodford analizó las expectativas de las empresas
Por su parte, Michael Woodford investigó cómo las empresas determinan sus precios a partir de sus expectativas sobre las tasas de interés, los costos y los precios de sus competidores.
Cuando una empresa anticipa que sus costos y los precios de otras compañías aumentarán, puede decidir fijar precios más altos que si esperara el escenario contrario.
Por ello, las decisiones empresariales también están condicionadas por las expectativas sobre el rumbo de la economía.
Las conclusiones de Woodford contribuyeron a reforzar la importancia de la comunicación de los bancos centrales, como la Reserva Federal de Estados Unidos, que establece las tasas de interés de corto plazo.
Según el comité, estas instituciones deben ofrecer información clara y creíble sobre sus razonamientos y sus planes para influir en las expectativas de los mercados y de los agentes económicos.
En la llamada telefónica transmitida durante la conferencia, Woodford destacó que su trabajo se ha enfocado en comprender a las personas que participan en los mercados y toman decisiones de gasto.
¿Cuánto dinero recibirán los ganadores?
El premio de Ciencias Económicas se conoce formalmente como Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en Memoria de Alfred Nobel. Fue creado por el banco central sueco en 1968, como homenaje al empresario y químico Alfred Nobel, inventor de la dinamita y fundador de los premios que llevan su nombre.
Aunque suele agruparse con los demás galardones Nobel, el reconocimiento de Economía no forma parte de los cinco premios originales establecidos por Nobel. No obstante, se entrega junto con ellos cada 10 de diciembre, aniversario de su muerte en 1896.
Los premios de Medicina, Física, Química, Literatura y Paz habían sido anunciados la semana anterior.
El reconocimiento de este lunes representó, además, el segundo Nobel del año para un profesor de la Universidad de Stanford. El doctor Karl Deisseroth compartió el premio de Medicina con Peter Hegemann y Georg Nagel por investigaciones que condujeron al desarrollo de una herramienta basada en la luz para estudiar el funcionamiento del cerebro.
La dotación económica del premio de Economía este año es de 12 millones de coronas suecas, equivalentes a aproximadamente 1.2 millones de dólares, que pueden repartirse entre una persona, un grupo de galardonados o una organización.



