La actriz estadunidense Eva Marie Saint, ganadora del Óscar en la década de 1950 y una de las figuras de la llamada Edad de Oro de Hollywood, murió este martes a los 102 años en Estados Unidos.
Su representante, Jeff Sanderson, informó que la actriz falleció por causas naturales en su casa de Los Ángeles, acompañada por familiares y seres queridos.
Saint dejó una importante huella en el cine al trabajar bajo la dirección de reconocidos realizadores como Elia Kazan y Alfred Hitchcock, además de compartir pantalla con figuras como Marlon Brando y Cary Grant.
Un Óscar y dos clásicos de Hollywood
Eva Marie Saint ganó el Premio de la Academia en 1955 como mejor actriz de reparto por su actuación en Nido de ratas, dirigida por Elia Kazan.
En la cinta interpretó a Edie Doyle, interés romántico del exboxeador y estibador Terry Malloy, personaje interpretado por Marlon Brando.
La actriz posteriormente protagonizó junto a Cary Grant una de las películas más reconocidas de Alfred Hitchcock, Con la muerte en los talones (1959).
Su elección para interpretar a la mujer fatal y agente doble que seduce al personaje de Grant fue considerada sorprendente. Sin embargo, Saint logró destacar en la producción pese a que nunca volvió a trabajar con Hitchcock.
Sobre el proceso de construcción de su personaje, la actriz explicó años después que el director comenzó por controlar cada detalle de su apariencia:
“Trabajó conmigo de afuera hacia adentro. Mi cabello, mi maquillaje, mis zapatos, mis joyas, mi bolso, mis guantes, todo. Y solo con crearme ese aspecto exterior, me dio la sensación de ser una espía”.
Una actuación que trascendió el tiempo
Saint continuó trabajando con otros directores reconocidos. En 1960 participó junto a Paul Newman en Éxodo, de Otto Preminger, y dos años después compartió pantalla con Warren Beatty en A cada cual su propio infierno, dirigida por John Frankenheimer.
Aunque se encontraba en uno de los momentos más importantes de su carrera, Saint decidió alejarse parcialmente de Hollywood para formar una familia con el director Jeffrey Hayden.
Su hijo mayor, Darrell, nació apenas dos días después de que la actriz recibiera el Óscar.
Con el paso de los años, la interpretación de Edie Doyle en Nido de ratas fue considerada por críticos como una de las actuaciones más destacadas de la película, pese a que en su momento la cinta fue especialmente reconocida por sus papeles masculinos.
Saint también recordó su trabajo junto a Marlon Brando, a quien describió con afecto y cierto respeto ante su particular forma de actuar.
“Era adorable, realmente adorable, pero daba un poco de miedo”.
En 2013, durante una entrevista con Turner Classic Movies (TCM), agregó:
“Sentía que podía ver a través de mí”.
Eva Marie Saint también fue la mamá de Superman
Más de cinco décadas después de sus grandes éxitos cinematográficos, Saint regresó a la pantalla grande en 2006 como la madre adoptiva de Superman en Superman regresa, cuando tenía poco más de 80 años.
La actriz continuó trabajando durante las décadas siguientes. Entre sus últimos proyectos estuvo un pequeño papel en la película de fantasía sobrenatural Un cuento de invierno, junto a Colin Farrell y Russell Crowe.
También interpretó a una madre superiora en el drama sobre monjas Mariette in Ecstasy, en 2019.
Sin embargo, la televisión fue uno de sus medios favoritos. En 1990 obtuvo un Emmy por su interpretación de una viuda adinerada en la miniserie People Like Us.
De maestra a estrella de Hollywood
Eva Marie Saint nació el 4 de julio de 1924 en Newark, Nueva Jersey, en una familia de padres cuáqueros, a quienes atribuyó haberle inculcado un fuerte sentido de la disciplina.
Ingresó a la Universidad Estatal de Bowling Green con la intención de convertirse en maestra, pero finalmente se graduó en artes dramáticas después de descubrir su pasión por el teatro.
Posteriormente se formó en Nueva York en el Herbert Berghof Studio y en el Actors Studio, considerado uno de los principales espacios para el desarrollo del método de actuación.
Su matrimonio con Jeffrey Hayden duró 65 años, hasta la muerte del director en 2016, algo poco común entre las parejas de Hollywood.
Saint recibió dos estrellas en el Paseo de la Fama de Hollywood y atribuyó parte de la profundidad que alcanzó en su trabajo a las experiencias acumuladas a lo largo de su vida.
“Cuanto más vives, más inteligente te vuelves, porque has estado presente, has visto cosas, has pasado por diferentes experiencias emocionales en tu propia vida y, con suerte, entiendes mejor las cosas”.
La actriz resumió así la influencia de los años sobre su profesión:
“Y eso te convierte en una mejor actriz”.






