La cubierta de bronce de un libro diseñada por el pintor surrealista español Salvador Dalí fue robada durante la noche del domingo de un museo privado en Issoire, en el centro de Francia, informó la fiscalía de Clermont-Ferrand.
La pieza formaba parte de El Libro del Apocalipsis y se encontraba en el Centro de Arte Contemporáneo de Issoire. La fiscalía la describió como una “obra de arte de gran valor” y una “pieza excepcional y única”.
Una obra de 150 kilos creada por Dalí
El libro fue impulsado en 1958 por el editor de arte Joseph Forêt. La obra está inspirada en el texto de San Juan y fue ilustrada en enormes pergaminos por 14 destacados pintores y escritores del siglo XX, entre ellos Jean Cocteau, Bernard Buffet y Jean Giono.
Dalí fue el encargado de diseñar y esculpir la cubierta en bronce, la cual está decorada con oro, piedras preciosas y conchas marinas.
La cubierta pesa por sí sola 150 kilos, mientras que el conjunto completo de la obra alcanza los 210 kilos.
Tras ser presentada en cerca de 150 exposiciones en distintos países entre 1961 y 1972, la pieza dejó de estar expuesta públicamente. Posteriormente fue almacenada en Suiza y vendida a propietarios japoneses.
La obra fue adquirida en 2003
Los propietarios japoneses tenían previsto subastar la obra por partes cuando fue adquirida en 2003 por Christian Karoutzos, director de una empresa dedicada a la restauración de obras de arte en Issoire.
Aunque Karoutzos nunca reveló cuánto pagó por ella, declaró entonces a la AFP que, en el momento de su creación, el libro había sido valorado en dos millones de francos franceses, equivalentes a unos 305 mil euros actuales, alrededor de 440 mil dólares.
De acuerdo con esa valoración, se trataba entonces del libro más caro del mundo.
La cubierta iba a permanecer expuesta en otoño
La cubierta y varios de los pergaminos tenían previsto permanecer expuestos durante el otoño boreal en el Centro de Arte Contemporáneo de Issoire.
El propietario había concedido recientemente varias entrevistas a medios locales para hablar sobre la obra.
El alcalde de Issoire, Bertrand Barraud, calificó el robo como una pérdida “inestimable” y señaló que Karoutzos se encontraba muy afectado.
“Es la obra de toda una vida”, declaró Barraud a la AFP.
Según el alcalde, el propietario considera que “lo que ha sido robado es patrimonio de Francia”.



