El cantante, compositor y activista social Gabino Palomares falleció este miércoles a los 76 años, informó su familia a través de redes sociales.
En un comunicado, sus familiares señalaron que el deceso ocurrió “tras librar una difícil situación de salud durante varias semanas” y agradecieron a quienes acompañaron al artista a lo largo de su trayectoria.
“Infinitamente a quienes en toda su vida acompañaron su incansable andar desde la trinchera que él eligió por un mundo más justo”.
La familia informó que los detalles sobre los servicios funerarios se darán a conocer a lo largo del día.
La presidenta Claudia Sheinbaum también lamentó el fallecimiento de Gabino Palomares a través de sus redes sociales. La mandataria destacó la congruencia del músico con sus ideas y convicciones, así como el impacto de su voz, su música y su compromiso con las causas sociales en distintas generaciones.
Recibo con profunda tristeza la noticia del fallecimiento de Gabino Palomares, un hombre consecuente con sus ideas, sus convicciones y su manera de entender la vida.
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) September 30, 2026
Su voz, su música y su compromiso con las causas mas justas, dejan una huella profunda en muchas generaciones. Más…
Una figura del Canto Nuevo en México
Nacido en Comonfort, Guanajuato, el 26 de mayo de 1950, Palomares fue uno de los fundadores del movimiento del Canto Nuevo en México, junto con figuras como Amparo Ochoa, Óscar Chávez y el grupo Los Folkloristas.
También fue considerado uno de los principales exponentes de la Nueva Canción Internacional.
A lo largo de su carrera escribió más de 100 canciones de contenido político, social y amoroso. Entre sus composiciones más recordadas se encuentra La maldición de Malinche, publicada en 1978 y convertida en una de las piezas más emblemáticas del movimiento.
La música como herramienta de lucha social
Con su guitarra como compañera, Palomares recorrió durante más de medio siglo la República Mexicana, participando junto con luchadores sociales, tanto reconocidos como anónimos, en la defensa de los ideales y derechos de los sectores menos favorecidos.
Antes de dedicarse a la música, estudió ingeniería química en la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Sin embargo, su encuentro con la pobreza extrema en el altiplano potosino lo acercó a la música y la poesía.
En su formación artística tuvo influencia de figuras como Violeta Parra, Mercedes Sosa y Joan Manuel Serrat.
Su trayectoria política y musical
En 1975 ingresó al Partido Comunista Mexicano (PCM) y acompañó a Valentín Campa en recorridos por el país, donde cantó durante la primera candidatura presidencial del partido, que obtuvo un millón de votos.
Entre 1982 y 1988, Palomares fue secretario general del Comité de la Nueva Canción Internacional.
Uno de los momentos destacados de su obra ocurrió en 1983, cuando Amparo Ochoa interpretó La maldición de Malinche durante el Concierto por la Paz en Centroamérica, realizado en Managua, Nicaragua. Aquella versión se convirtió en una de las más recordadas de la canción.
En una entrevista con Elena Poniatowska publicada el pasado domingo, Palomares resumió su manera de entender su trayectoria:
“Yo, más que artista, soy un luchador social”.




