Cerca de 800 mil personas se congregaron este sábado a lo largo de los Campos Elíseos de París para participar en una misa al aire libre encabezada por el papa León XIV, en el acto más multitudinario de su visita de cuatro días a Francia.
Durante su homilía, el pontífice llamó a los católicos a buscar la felicidad en la fe y no en los bienes materiales.
Los asistentes llenaron los aproximadamente dos kilómetros que separan la Plaza de la Concordia del Arco del Triunfo. Entre cánticos de “¡León, León!” y “¡Viva el papa!”, miles de personas se concentraron detrás de las vallas de seguridad para observar el recorrido del pontífice.
O Papa Leão parou a cidade de Paris! Cerca de 700 mil pessoas participam da missa na Place de la Concorde.
— Vatican News (@vaticannews_pt) September 26, 2026
Antes da celebração eucarística, o Pontífice percorreu de papamóvel a famosa avenida dos Campos Elíseos (Champs-Élysées) pic.twitter.com/Mx8xomqee0
León XIV recorre los Campos Elíseos
El papa llegó en un papamóvil descapotable, que se detenía con frecuencia mientras avanzaba por el bulevar.
Durante el recorrido, los asistentes ondearon banderas blancas y amarillas del Vaticano. León XIV también se acercó a personas con discapacidad, niños y bebés que los voluntarios le presentaban para recibir su bendición.
La multitud respondió con aplausos y vítores durante distintos momentos del recorrido y de la celebración religiosa.
Personalidades acompañaron la misa
Entre los asistentes estuvieron Brigitte Macron, esposa del presidente francés; la dirigente de extrema derecha Marine Le Pen; el primer ministro Sébastien Lecornu, y Bernard Arnault, presidente del grupo francés de artículos de lujo LVMH.
La presencia de Le Pen se produjo mientras encabeza las encuestas de cara a las elecciones presidenciales francesas del próximo año.
Una visita marcada por los abusos en la Iglesia
Durante la misa, la multitud reaccionó con vítores cuando León XIV agradeció a Dios la oportunidad de visitar Francia.
El viaje, de cuatro días y tres ciudades, busca también reforzar la relación de la Iglesia católica con los franceses después de los escándalos de abusos sexuales que han provocado una profunda conmoción en el país.
La misa en los Campos Elíseos se convirtió así en el principal acto público de la visita del pontífice a Francia, con cientos de miles de personas reunidas para escucharlo y acompañarlo.



