Un nuevo estudio científico ubicó en Europa, hace unos 65 millones de años, el origen de los murciélagos, un hallazgo que modifica las principales hipótesis que anteriormente situaban su aparición en Asia, África o América.
La investigación, publicada en la revista Nature, es considerada la más amplia realizada hasta ahora sobre la evolución de estos mamíferos. Para reconstruir su historia, los científicos combinaron la secuenciación genética de 103 especies con el análisis de 44 fósiles.
Los resultados indican que los primeros murciélagos surgieron en Europa y posteriormente se dispersaron hacia otras regiones del mundo.
Genomas y fósiles permitieron reconstruir su origen
El estudio contó con la participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España y la Universidad de Granada, entre otras instituciones internacionales.
La gran cantidad de información genética y fósil permitió a los investigadores construir un árbol evolutivo más sólido y determinar dónde se encontraba el grupo más antiguo de murciélagos.
“Hemos logrado reunir la mayor colección de genomas de alta calidad de murciélagos hasta la fecha, que abarca 103 especies y representa a cada una de las 21 familias de murciélagos reconocidas actualmente”, explicó el investigador Ismael Galván.
🦇El genoma y los fósiles de murciélagos sitúan su origen hace 65 millones de años en Europa
— CSIC (@CSIC) September 23, 2026
💡Anteriormente, su origen se situaba en Asia, África o América del Norte, por lo que el estudio reescribe el árbol genealógico de la especie
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Los científicos también combinaron los datos genómicos con 44 fósiles procedentes de diferentes partes del mundo, con el objetivo de reconstruir la historia evolutiva de estos mamíferos.
Michael Hiller, del Instituto de Investigación Senckenberg de Fráncfort, explicó que utilizaron técnicas modernas de secuenciación de ADN y métodos computacionales para comparar los genomas e identificar los genes presentes en las distintas especies.
Del origen europeo se extendieron por el mundo
Las hipótesis anteriores habían planteado distintos posibles lugares de origen para los murciélagos, entre ellos Asia, África y Norteamérica.
El nuevo análisis plantea que los primeros descendientes de la población europea se dispersaron hacia África, donde establecieron un núcleo euro-africano. Desde allí, los murciélagos continuaron expandiéndose hacia Asia, América y Australia.
Liliana M. Dávalos, de la Universidad de Stony Brook, destacó que combinar la evolución de especies fósiles y actuales permitió identificar el grupo más antiguo de murciélagos y establecer cuándo y dónde se originaron.
“Permite hacer lo que otros métodos no pueden: identificar el grupo más antiguo de murciélagos fósiles teniendo en cuenta los datos genómicos, y descubrir cuándo y dónde se originaron los murciélagos”.
Vuelo y ecolocalización surgieron al inicio de su evolución
Los resultados también aportan información sobre algunas de las características que hacen extraordinarios a estos animales.
Los murciélagos son los únicos mamíferos capaces de realizar un verdadero vuelo propulsado. Además, la mayoría de las especies utilizan la ecolocalización para orientarse y localizar presas en condiciones de oscuridad.
El estudio indica que tanto el vuelo como la ecolocalización aparecieron en las primeras etapas de su evolución.
Actualmente existen más de mil 500 especies de murciélagos distribuidas por todo el planeta. Representan aproximadamente una quinta parte de todos los mamíferos vivos y cumplen funciones esenciales en los ecosistemas, como la polinización, la dispersión de semillas y el control de poblaciones de insectos.
Su genética podría ayudar a estudiar enfermedades
Los investigadores también destacan otra característica de estos animales: muchas especies presentan una resistencia notable frente a enfermedades y una esperanza de vida excepcionalmente larga para su tamaño.
El enorme conjunto de información genética generado por el proyecto Bat1K permitirá estudiar los genes relacionados con estas características.
“Lo que hemos creado es un recurso genómico que proporciona a los científicos el primer marco evolutivo sólido para investigar los genes que subyacen a estos rasgos”, señaló Ismael Galván.
De acuerdo con los investigadores, este conocimiento podría aportar información para futuras investigaciones sobre envejecimiento, inmunidad y resistencia a enfermedades en humanos.
Sonja Vernes, de la Universidad de St. Andrews, destacó que los murciélagos representan un caso excepcional para estudiar la evolución debido a sus características biológicas.
“Los murciélagos son uno de los mayores experimentos de la evolución”.
Estudiaron especies de distintas partes del planeta
La investigación fue posible gracias a décadas de trabajo y a la colaboración internacional dentro del proyecto Bat1K, que busca generar información genética de las especies de murciélagos del mundo.
Los científicos reunieron muestras de ejemplares de distintas regiones, incluidas algunas de las especies más raras y singulares.
Entre ellas se encuentran los murciélagos abejorro de Tailandia y Myanmar, considerados por muchos como los mamíferos más pequeños del mundo; los murciélagos de pies ventosos de Madagascar, que tienen estructuras similares a ventosas para sujetarse de hojas lisas, y el murciélago de cola corta menor de Nueva Zelanda.
Este último es uno de los pocos mamíferos nativos de ese país y utiliza sus alas plegadas como si fueran patas delanteras para desplazarse por el suelo del bosque.
La investigación proporciona así una nueva base para comprender cómo evolucionaron los únicos mamíferos capaces de volar y cómo desarrollaron algunas de las características biológicas que los distinguen.




