Brad Pitt regresó al Festival de San Sebastián 17 años después de su última visita y se convirtió en la gran figura de la jornada, durante la presentación de Heart of the Beast, nueva película de David Ayer que participa fuera de concurso en la Sección Oficial.
La presencia del actor provocó una gran expectación entre la prensa y los asistentes al festival, donde su regreso se convirtió en uno de los momentos destacados de la 74 edición del certamen.
Pitt había visitado Donostia por última vez en 2009, cuando presentó Bastardos sin gloria junto al director Quentin Tarantino. Ahora volvió con un Óscar y una extensa trayectoria cinematográfica para presentar su nuevo proyecto.
En 74 años de Festival de San Sebastián no se recuerda una entrega como la de anoche.
— Telediarios de TVE (@telediario_tve) September 24, 2026
A Brad Pitt no le bastó con presentar su película 'En el corazón de la bestia', sino que decidió compartir dos horas con los fans que le esperaban en la alfombra roja.
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Brad Pitt interpreta a un veterano atrapado en Alaska
En Heart of the Beast, Pitt interpreta a James Belmont, un oficial de las Fuerzas Especiales que sobrevive a un accidente aéreo y queda atrapado en la naturaleza de Alaska junto a Odin, su antiguo perro de combate.
La película, de 101 minutos, también cuenta con JK Simmons y Anna Lambe en el reparto.
La historia parte de una situación de supervivencia en un territorio marcado por el frío y los peligros naturales, pero se adentra también en las consecuencias psicológicas y morales que deja la guerra.
“Los militares no sólo sufren dolores físicos, sino también morales y sicológicos. Queríamos mostrar que los dos habían sufrido este tipo de pérdida y ahí recae el tema de la película”, explicó Pitt.
El actor estableció así un paralelismo entre Belmont y Odin, dos personajes marcados por experiencias traumáticas que deben encontrar una manera de continuar después de haber sobrevivido.
Odin, otro de los protagonistas
El perro no funciona únicamente como acompañante del personaje de Pitt. Odin se convierte en una pieza fundamental de la historia y en el vínculo que ayuda a Belmont a recuperar parte de la humanidad que creía perdida.
Trabajar con el animal también representó un reto particular para Pitt, quien además de preparar su personaje tuvo que involucrarse en algunos momentos en su entrenamiento.
El actor contó con comida en los bolsillos para mantener la atención de su compañero durante las escenas, una tarea alejada de la imagen habitual de una estrella de Hollywood.
El personaje de Odin fue interpretado por varios perros entrenados, cada uno seleccionado para responder a diferentes necesidades del rodaje. Algunos incluso contaron con dobles y un camión propio para las filmaciones.
Pitt destaca las oportunidades del cine independiente
Durante su encuentro con la prensa en San Sebastián, Pitt también habló sobre los cambios que ha experimentado la industria cinematográfica, particularmente por la expansión de las plataformas de streaming.
El actor destacó que estos servicios han permitido que películas pequeñas encuentren público y tengan una vida más prolongada, aunque reconoció que la asistencia a las salas de cine ha disminuido.
“Las películas pequeñas han podido darse a conocer porque a los grandes estudios no les interesan, y estas películas pueden tener una larga vida”.
Pitt, quien también participa como productor de Heart of the Beast, defendió su interés por proyectos independientes y propuestas cinematográficas que asumen mayores riesgos.
La película utiliza así una historia de supervivencia para explorar temas como el trauma, la pérdida y los vínculos que permiten seguir adelante.
Con su regreso a San Sebastián, Brad Pitt volvió a demostrar el enorme interés que genera su presencia en un festival que lo recibió por primera vez hace 17 años.




