El rostro de Azeez Al-Shaair volvió a convertirse en un espacio de protesta y memoria. El defensivo de los Texanos de Houston utilizó las marcas oscuras que lleva debajo de los ojos durante los partidos para escribir el nombre de otra niña palestina, después de haber sido sancionado en dos ocasiones por la NFL debido a mensajes relacionados con la situación en Gaza.
Para el doctor en Ciencias Políticas y Sociales Erick Suaste, especialista en análisis del discurso y semiótica de la cultura, el uso de los nombres transforma el rostro del jugador en un espacio simbólico para recordar a las víctimas.
“Su rostro puede considerarse un espacio de memoria y protesta, el que use los nombres implica dar identidad social a las víctimas, focalizándose en la infancia”.
Azeez Al-Shaair pays tribute to Wafaa Akila on his eye black
— LakeShowYo (@LakeShowYo) September 20, 2026
She was an 8 year old child who was killed by the IDF in a car bombing on her first day of school pic.twitter.com/5By3hOMaNG
El especialista explicó que la difusión de los nombres de las niñas permite identificarlas mediante elementos como su edad y género, lo que, desde su perspectiva, puede generar una aproximación más emotiva hacia las víctimas.
Al-Shaair desafía los límites de la NFL
La protesta también plantea un conflicto entre la expresión individual del jugador y las reglas de la liga.
La NFL contempla sanciones por “mensajes personales” y prohíbe que los jugadores exhiban o transmitan este tipo de mensajes durante el periodo del día de partido en que son visibles para el público del estadio o la audiencia televisiva, salvo que cuenten con autorización previa.
Al-Shaair ha recibido dos multas económicas por este tipo de expresiones. La más reciente fue de 11 mil 941 dólares.
Para Suaste, la idea de mantener al deporte separado de la política no es neutral, pues considera que las propias reglas que limitan determinadas expresiones representan una postura institucional.
“Es inadecuado decir que el deporte debe mantenerse al margen de la política, pues en cuanto se emite una resolución de no opinar, se está siendo político, se asume una postura de censura”.
El académico agregó que, desde su interpretación, las organizaciones deportivas también tienen intereses comerciales e ideológicos que pueden relacionarse con posiciones políticas.
Wafa Aquila y Hind Rajab, los nombres en sus ojos
Durante los dos primeros partidos de esta temporada, Al-Shaair escribió sobre la pintura oscura debajo de sus ojos los nombres de las niñas Wafa Aquila y Hind Rajab.
Estas marcas, conocidas como eye black, son utilizadas por los jugadores para reducir el reflejo de la luz solar o de la iluminación del estadio.
A principios de año, el jugador ya había utilizado ese espacio para escribir la frase “Alto el genocidio”, en inglés.
En aquella ocasión, Al-Shaair cuestionó el monto de las sanciones impuestas por la liga y habló sobre el valor de las vidas humanas.
“¿Vale una vida 11 mil dólares? Una vida no tiene precio. No puedes perderte tanto en tus propios problemas como para no sentir compasión por los demás”.
El jugador, de 29 años y musulmán practicante, se ha pronunciado públicamente sobre la situación en Gaza.
Una protesta que busca mantener los nombres presentes
Para Suaste, el acto del jugador puede entenderse como una expresión de contracultura, al utilizar un espacio visible dentro de uno de los principales espectáculos deportivos de Estados Unidos para llamar la atención sobre un tema político y humanitario.
“Lo que revela el acto de Al Shaair es la presencia de la contracultura: un movimiento en contra de lo hegemónico que intenta visibilizar a un pueblo”.
El especialista consideró que la utilización de los nombres permite mantener presentes a las víctimas dentro de sistemas simbólicos relacionados con su identidad, nacionalidad y cultura.
Así, las marcas faciales que normalmente cumplen una función práctica durante los partidos se han convertido, en el caso de Al-Shaair, en un recurso para recordar a personas cuyas historias busca llevar al escenario público.



