La Secretaría de Salud de Durango confirmó el primer caso de miasis por gusano barrenador (Cochliomyia hominivorax) en una persona dentro del estado.
Mientras tanto, autoridades sanitarias y del sector agropecuario mantienen bajo vigilancia más de 200 casos activos del parásito en animales.
De acuerdo con los registros epidemiológicos estatales, los municipios con mayor número de contagios en ganado son Pueblo Nuevo, Mezquital y Durango.
¿Quién es el paciente infectado?
El caso humano fue detectado en un habitante de la comunidad de Los Guayabos, en la zona serrana de Pueblo Nuevo.
Se trata de un hombre que vive en condición de aislamiento social y que presenta una úlcera varicosa abierta en una extremidad inferior, además de crisis convulsivas recurrentes.
El secretario de Salud estatal, Moisés Nájera Torres, informó que el paciente evoluciona favorablemente después de recibir el tratamiento correspondiente.
Explicó que los medicamentos anticonvulsivos que utiliza debido a su padecimiento disminuyeron la sensibilidad de su piel, por lo que no pudo advertir la presencia de la larva cuando la mosca se posó sobre la herida.
Nájera Torres señaló que los inductores del sueño, sedantes y anticonvulsivos pueden reducir la percepción del dolor y los reflejos, lo que incrementa la vulnerabilidad ante este tipo de infestaciones cuando existen heridas expuestas.
Salud advierte sobre posibles nuevos casos
La Secretaría de Salud estatal advirtió que no se descarta la aparición de nuevos casos en la población civil.
El riesgo podría aumentar debido a la cantidad de personas que presentan padecimientos descompensados, como diabetes mellitus o úlceras crónicas, particularmente entre adultos mayores que viven solos y no cuentan con atención médica continua.
Por ello, las autoridades pidieron extremar las medidas de higiene y protección en personas que tengan heridas o lesiones expuestas.
¿Qué hacer si se encuentra un gusano barrenador?
La Secretaría de Salud explicó que el tratamiento requiere un periodo de vigilancia después de las curaciones.
El protocolo establece una observación obligatoria de 48 horas, con el objetivo de confirmar la eliminación completa de larvas vivas o pupas antes de otorgar el alta médica.
Además, las autoridades hicieron un llamado para evitar que el parásito continúe reproduciéndose:
- Si se extrae un gusano barrenador de una herida, debe destruirse mecánicamente de inmediato.
- Las personas con lesiones cutáneas o úlceras varicosas deben mantener una higiene rigurosa.
- Las heridas deben permanecer protegidas con gasas o vendajes desinfectados.
- Es importante evitar que las lesiones queden expuestas al contacto con el insecto que transmite el parásito.
Estas medidas buscan interrumpir el ciclo biológico del gusano barrenador y reducir el riesgo de nuevas infestaciones.



