Un coleccionista japonés devolvió voluntariamente a México una máscara considerada patrimonio cultural, luego de haberla adquirido años atrás en Francia.
La Embajada de México en Japón calificó el hecho como la primera devolución voluntaria de un bien patrimonial mexicano lograda en territorio japonés.
“Quería hacer lo correcto”
La embajadora de México en Japón, Melba María Pría Olavarrieta, encabezó el acto de entrega y explicó en redes sociales que el coleccionista decidió regresar la pieza porque consideraba que debía volver a México.
El hombre, cuya identidad pidió mantener en reserva, había adquirido la máscara en Francia y la conservó durante años debido a que consideraba que tenía una belleza extraordinaria.
“Un coleccionista japonés que quiere regresar y hacer lo correcto, según sus palabras, nos regresó esta máscara. Él la compró en Francia. Estuvo con él porque le parecía de una belleza extraordinaria y ahora, entrado en años, dice que es necesario que regrese a casa, que esté segura”.
在日メキシコ大使館は、日本においてメキシコの文化遺産の自主的な返還が初めて実現したことをお知らせいたします。この返還は、メキシコと日本の深い友情と協力関係、そして文化遺産の保護・保存に向けた両国の共通の思いを象徴するものです。🇲🇽🤝🇯🇵 pic.twitter.com/eOYYAZ0nGh
— メキシコ大使館 🇲🇽 (@EmbamexJP) September 17, 2026
Pría Olavarrieta destacó el gesto del coleccionista y señaló que refleja, desde su perspectiva, la generosidad de la sociedad japonesa hacia México.
También consideró que este tipo de acciones contribuyen a fortalecer las relaciones bilaterales entre ambos países.
México y Japón refrendan cooperación cultural
La embajadora agradeció al coleccionista por haber solicitado que su identidad no fuera revelada.
“Agradecemos a este coleccionista que ha solicitado que no digamos su nombre. Así de generoso es el mundo y así de generosa va esta máscara de regreso a México”.
Por su parte, la Embajada de México en Japón señaló que la devolución representa la amistad y la relación de cooperación entre ambas naciones, además del compromiso compartido con la protección y preservación del patrimonio cultural.
La representación diplomática mexicana destacó que la entrega constituye la primera devolución voluntaria de un bien patrimonial mexicano lograda en Japón.


