A 53 años del golpe de Estado que derrocó al presidente Salvador Allende, Chile conmemoró este 11 de septiembre una de las fechas más dolorosas de su historia reciente, aunque por primera vez desde el regreso de la democracia el gobierno no organizó una ceremonia oficial.
El presidente ultraderechista José Antonio Kast se mantuvo al margen de las actividades conmemorativas y realizó una gira por el sur del país. Kast ha expresado admiración por Augusto Pinochet y ha defendido su régimen, responsable de 17 años de dictadura.
La decisión del gobierno generó críticas de sectores de la oposición y de organizaciones vinculadas con la memoria y los derechos humanos.
Gobierno justifica ausencia de ceremonia
El Ejecutivo explicó que no realizaría un acto oficial con la intención de evitar que las diferencias políticas en torno al golpe de Estado y la dictadura provocaran un regreso a “los extremos del pasado”.
La postura fue cuestionada por representantes de la centroizquierda, quienes consideraron que el Estado no puede permanecer al margen de una fecha relacionada con miles de víctimas.
El presidente del Partido por la Democracia (PPD), Raúl Soto, afirmó que el silencio del gobierno también constituye una posición:
“Guardar silencio en sí mismo ya es un acto de negacionismo”.
En tanto, la presidenta del Frente Amplio, Gael Yeomans, señaló que no se espera que el gobierno comparta las posturas de la oposición, pero sí que tome en cuenta a las familias que todavía buscan a personas desaparecidas durante la dictadura.
“No le pedimos al gobierno que piense como nosotros, pero sí que hay hijos, hermanas y nietos que siguen buscando a sus desaparecidos”.
La Red Nacional de Sitios de Memoria también criticó la decisión y recordó que las conmemoraciones forman parte de la lucha de las organizaciones contra los discursos que relativizan los crímenes de lesa humanidad y las violaciones a los derechos humanos.
También cuestionan política de derechos humanos
Las críticas al gobierno se producen después del descabezamiento del Programa de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia, organismo creado en 1997 para proporcionar asistencia social, legal y judicial a familiares de víctimas de desaparición forzada y ejecución política.
Según los cuestionamientos, los cambios en este programa representan un abandono de facto de las causas relacionadas con las víctimas de la dictadura.
Ante esta situación, la diputada Lorena Fries pidió a Kast impulsar de manera urgente el Plan Nacional de Búsqueda, una iniciativa que pretende convertirse en ley y que actualmente se encuentra en el Senado.
Organizaciones recuerdan a Salvador Allende
La ausencia de una ceremonia gubernamental no impidió que distintas organizaciones realizaran sus propios actos para recordar el golpe de Estado y a sus víctimas.
Una de las actividades fue una romería en el Cementerio General, donde se encuentra la tumba de Salvador Allende. Después, los participantes realizaron un acto y colocaron ofrendas frente a la estatua del expresidente, ubicada en la Plaza de la Constitución, cerca del Palacio de La Moneda y de la entrada de calle Morandé 80.
Este lugar tiene un significado especial porque por esa puerta fue retirado el cadáver de Allende el día del golpe, luego de que el mandatario cumpliera su promesa de defender la lealtad del pueblo hasta las últimas consecuencias.
También se realizaron actividades en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, que conserva testimonios sobre los 17 años de dictadura.
Durante la tarde y la noche, las tradicionales romerías se dirigieron hacia antiguos centros de tortura y exterminio, entre ellos el Estadio Nacional, Villa Grimaldi y el estadio Víctor Jara, además de antiguos cuarteles empleados por organismos de persecución política.
Carabineros dispersa marcha en Santiago
La jornada también estuvo marcada por enfrentamientos en el centro de Santiago.
La policía militarizada intervino una marcha conmemorativa y utilizó carros lanzagua y gases lacrimógenos para despejar las calles.
Entre las consignas de los manifestantes se encontraba “No a los indultos”, en referencia a las peticiones de sectores de ultraderecha para que el gobierno flexibilice las condenas contra exagentes de la dictadura.
Más de 40 mil víctimas reconocidas
Las cifras oficiales dimensionan el impacto de la dictadura chilena. En total, 40 mil 175 personas fueron reconocidas como víctimas de prisión política, tortura, ejecuciones y desaparición forzada.
De ellas, 3 mil 216 fueron reconocidas como ejecutados políticos y detenidos desaparecidos.
En el caso específico de la desaparición forzada, el registro oficial contempla mil 469 víctimas:
- Mil 92 corresponden a detenidos desaparecidos.
- 377 fueron ejecutados políticos cuyos cuerpos no fueron entregados a sus familiares.
El Plan Nacional de Búsqueda establece que hasta ahora 307 cuerpos han sido encontrados, identificados y entregados a sus familias.
Sin embargo, la búsqueda continúa: mil 162 personas permanecen desaparecidas.






