Rusia reanudó sus ataques contra Kiev durante la madrugada de este martes, luego de una pausa de 72 horas relacionada con el viaje de los emisarios estadunidenses Steve Witkoff y Jared Kushner a Ucrania el pasado fin de semana.
El nuevo ataque dejó tres personas muertas y una veintena de heridos, de acuerdo con el balance registrado hasta ahora. También provocó daños o destruyó por completo alrededor de 50 construcciones, entre ellas bodegas, centros educativos, estudios de un canal de televisión y edificios de oficinas y departamentos, informó el alcalde de Kiev, Vitali Klitschko.
Antes de esta pausa, el ejército ruso había bombardeado Kiev y la región aledaña durante nueve días consecutivos. Aunque utilizó menos drones y misiles, algunos de ellos balísticos, estos fueron lanzados con mayor frecuencia durante una misma incursión de 24 horas.
Los ataques alteraron la vida cotidiana de la población, que se vio obligada a acudir rápidamente a los refugios ante las constantes alarmas, tanto de día como de noche.
ATAQUE NOCTURNO DE MISILES RUSOS DESTROZA SUPERMERCADOS EN KIEV 💥🚨
— News On Demand (@OnDemand_News) September 8, 2026
Invasión rusa destruyó comercializadoras y locales de abastos en el distrito de Solomianskyi y Pryluky, dejando un enorme cráter tras el impacto de los proyectiles. pic.twitter.com/3pAUNxVmvy
Kiev implementa dos niveles de alerta
Ante esta situación, las autoridades de Kiev comenzaron a probar un nuevo sistema de alertas mediante teléfonos celulares, con dos niveles de aviso para la población.
- Alerta naranja: queda a criterio de cada persona decidir si acude o no a un refugio.
- Alerta roja: es obligatorio acudir a un refugio. Además, supermercados, tiendas, cafés, restaurantes, centros educativos, museos y establecimientos similares deben cerrar.
El Ministerio de Defensa ruso confirmó el ataque nocturno y señaló que los objetivos fueron empresas relacionadas con la industria militar ucraniana.
Entre ellas mencionó una fábrica de componentes para drones Hornet y un taller de ensamblaje de drones Shark.
La situación en Donietsk genera dudas en el Kremlin
Mientras continúan los ataques, también surgieron cuestionamientos sobre la situación militar en la región de Donietsk.
Yuri Ushakov, asesor de la presidencia rusa en materia de política exterior y seguridad, aseguró que Vladimir Putin explicó a los emisarios estadunidenses los que calificó como “imparables avances del ejército ruso” en la región durante su reciente encuentro.
Antes de la llegada de los negociadores, Putin había destacado en varias ocasiones la supuesta toma estratégica de Sviatohirsk, que permitiría avanzar hacia Sloviansk.
Estas localidades forman parte del llamado “cinturón de fortificaciones” que Rusia busca ocupar desde 2015 y, especialmente, desde febrero de 2022. En esta cadena también se encuentran Kostiantynivka, Druzhkivka y Kramatorsk.
Sin embargo, desde el lunes circula en redes sociales un video del general ucranio Andriy Biletsky, quien aparece caminando por el centro de Sviatohirsk.
En el mensaje, Biletsky aseguró que no había soldados rusos en un área de 11 kilómetros, más allá de Liman, otra localidad cuya toma ha sido anunciada por Rusia.
La situación ha abierto un debate sobre la información que reciben los altos mandos rusos acerca de lo que ocurre realmente en los frentes de guerra.
La “zona de muerte” de Donietsk
Expertos militares independientes han documentado la existencia de una denominada “zona de muerte” de entre 20 y 30 kilómetros en Donietsk. Quienes ingresan en ella quedan expuestos a ataques letales de drones ucranios.
Como consecuencia, cerca y dentro de las localidades que Rusia busca ocupar se habría formado una “zona de infiltración”.
De acuerdo con Ruslan Leviyev, especialista en inteligencia de fuentes abiertas, y otros analistas, pequeños grupos de entre tres y cinco soldados suelen ingresar en estas zonas, principalmente en motocicletas.
Su objetivo sería izar la bandera rusa y grabar un video, con el que sus superiores pueden informar de la supuesta toma de una localidad al jefe del Estado Mayor del ejército, el general Valeri Guerasimov, quien posteriormente transmitiría la información al presidente Vladimir Putin.
Los soldados intentarían regresar después a sus bases, aunque, según estos análisis, con frecuencia no lo consiguen. Posteriormente, otro grupo repetiría el procedimiento.
El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW, por sus siglas en inglés) también cuestionó recientemente la posibilidad de que Rusia conquiste durante los próximos meses el 19 por ciento de Donietsk que todavía no controla.
El Kremlin podría presentar la conquista completa de la región, junto con Lugansk, como una victoria y como el cumplimiento de uno de los objetivos anunciados de su denominada “operación especial militar”: el control de todo el Donbas.
Sin embargo, el ISW estima que, al ritmo actual, Rusia no lograría controlar completamente Donietsk antes de 2032, incluso si consigue superar los bastiones de Kramatorsk y Sloviansk.
Trump y Putin hablan por teléfono
En medio de esta situación, Yuri Ushakov informó que los presidentes de Rusia y Estados Unidos, Vladimir Putin y Donald Trump, sostuvieron este martes una conversación telefónica de una hora de duración.
El diálogo se centró en los resultados de las visitas que Witkoff y Kushner realizaron a Moscú y Kiev los días 5 y 6 de septiembre.
“La conversación, en general, fue positiva. Se acordó seguir trabajando para resolver los llamados problemas humanitarios, incluido el intercambio de prisioneros”.
Ushakov señaló que Trump está interesado en conseguir avances que permitan poner fin a las hostilidades en Ucrania durante su presidencia y que manifestó su deseo de que el conflicto termine lo antes posible.
Según el funcionario ruso, Trump también consideró que el fin de las hostilidades permitiría abrir nuevas perspectivas para una normalización plena de las relaciones entre Rusia y Estados Unidos.
Putin coincidió en que una normalización de las relaciones podría generar importantes beneficios para ambos países.
Respecto al papel de los países europeos, el presidente ruso reiteró que Rusia no tiene un plan agresivo contra Europa. También sostuvo que las versiones sobre una supuesta “amenaza rusa” sirven como pretexto para que los países europeos incrementen su gasto militar y continúen apoyando a Ucrania.






