Un juez declaró nulo este viernes el juicio contra Lindsay Clancy, una mujer estadunidense de 36 años acusada de matar a sus tres hijos pequeños, luego de que el jurado no lograra alcanzar un veredicto unánime.
El caso generó un amplio debate en Estados Unidos sobre la salud mental materna, debido a que Clancy reconoció haber estrangulado a sus hijos, pero sostuvo que sufría sicosis posparto y que, por ello, no era responsable penalmente de sus actos.
¿Por qué se declaró nulo el juicio?
Después de siete días de deliberaciones, los 12 integrantes del jurado no lograron llegar a un acuerdo.
En este tipo de procesos en Estados Unidos se requiere unanimidad. En el caso de Clancy, 11 miembros del jurado estaban a favor de declararla no culpable por razón de locura, mientras uno se opuso.
Ante la falta de consenso, el juez William Sullivan declaró que el jurado se encontraba en un punto muerto.
“En este momento, voy a declarar que el jurado está en punto muerto y voy a declarar nulo el juicio”.
🚨🇺🇸 | CÁRCEL YA: El jurado del caso Lindsay Clancy —conformado por 9 mujeres sobre 12 miembros en total— volvió a fallar por cuarto día consecutivo en alcanzar la unanimidad para condenar a la infanticida por homicidio en primer grado de sus tres niños, ante los reclamos del… pic.twitter.com/ZtuUgvPxlV
— La Derecha Diario (@laderechadiario) September 1, 2026
Ahora corresponde a la fiscalía decidir si buscará llevar nuevamente a juicio a Clancy con un nuevo jurado.
Mientras tanto, Clancy permanecerá encarcelada a la espera de una posible repetición del proceso.
Clancy dijo que una voz le ordenó matar a sus hijos
Lindsay Clancy se declaró no culpable por razón de locura y aseguró que escuchó una voz que le ordenaba matar a sus hijos.
Las víctimas fueron Cora, de cinco años; Dawson, de tres; y Callan, de apenas ocho meses.
Sus abogados argumentaron que la conducta de Clancy fue consecuencia de una sicosis posparto, una condición que, según los expertos que participaron en el proceso, afecta aproximadamente a entre una y dos mujeres por cada mil nacimientos.
La defensa también señaló que Clancy había solicitado ayuda en repetidas ocasiones antes de los asesinatos.
Por el contrario, los fiscales rechazaron el argumento de la enfermedad mental y sostuvieron que la mujer había planeado cuidadosamente los asesinatos y comprendía las consecuencias de sus acciones.
Atención médica pésima para Clancy
El juicio, que fue televisado y duró cinco semanas, contó con el testimonio de más de 80 personas y estuvo marcado por declaraciones relacionadas con el estado de salud mental de Clancy.
Entre los testigos estuvieron siquiatras, personas cercanas a la acusada y su esposo, de quien actualmente está separada.
Durante los alegatos finales, el abogado de Clancy, Reddington, aseguró que su cliente había pedido ayuda antes de los asesinatos, pero que recibió una “atención médica pésima” por parte de los médicos que la atendieron.
El caso también generó muestras de apoyo afuera del tribunal de Plymouth, Massachusetts. Decenas de mujeres vestidas de rosa acudieron para respaldar a Clancy y llamar la atención sobre la salud mental de las mujeres.
¿Qué ocurrió después de los asesinatos?
Los hechos ocurrieron en la casa familiar de Duxbury, Massachusetts, en enero de 2023.
Después de matar a sus hijos, Clancy se lanzó por una ventana del segundo piso en un aparente intento de suicidio. El hecho le provocó una lesión que la dejó paralizada de la cintura para abajo.
Antes del juicio, la exenfermera enfrentaba una posible cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional si era declarada culpable de asesinato en primer grado.
El jurado también tenía otras opciones: declararla culpable de asesinato en segundo grado, homicidio involuntario o no culpable por falta de responsabilidad penal. En este último escenario, Clancy habría sido internada en un centro siquiátrico.
El caso recuerda al de Andrea Yates
El juicio volvió a poner sobre la mesa otro caso que conmocionó a Estados Unidos hace 25 años: el de Andrea Yates, una madre de Texas que ahogó a sus cinco hijos en 2001.
Yates fue condenada inicialmente y sentenciada a cadena perpetua. Sin embargo, durante un nuevo juicio realizado en 2006, fue declarada no culpable por razón de locura y posteriormente recluida en un hospital siquiátrico.
Ahora, la fiscalía deberá determinar si vuelve a llevar a Lindsay Clancy ante un nuevo jurado, mientras ella permanece encarcelada y continúa el debate sobre la relación entre la salud mental materna y la responsabilidad penal.






