Una investigadora mexicana desarrolla una prenda inteligente capaz de detectar señales asociadas con episodios de ansiedad y depresión, mediante sensores que registran diferentes respuestas del cuerpo humano.
El proyecto es encabezado por María Caridad Mireles Pérez, aspirante a doctora en Ciencias de la Computación del Centro de Investigación en Computación (CIC) del Instituto Politécnico Nacional (IPN).
La especialista explicó que la propuesta busca contribuir a diagnósticos y tratamientos más precisos, especialmente para sectores vulnerables que enfrentan trastornos de ansiedad y depresión.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 359 millones de personas en el mundo padecían un trastorno de ansiedad en los últimos cinco años, una problemática cuya incidencia ha aumentado con el tiempo.
¿Cómo funciona la camiseta inteligente?
La prenda cuenta con múltiples sensores distribuidos en diferentes partes del cuerpo, diseñados para registrar señales electrofísicas que pueden proporcionar información sobre el estado del organismo.
Entre los indicadores que mide se encuentran:
- La actividad eléctrica del corazón.
- La temperatura corporal.
- La actividad muscular.
- La actividad electrodérmica.
- La respiración.
Mireles Pérez explicó que cada sensor se coloca en una zona específica de la camiseta, dependiendo de la señal que se busca registrar.
“La camiseta tiene distintos sensores en cada parte del cuerpo humano. Por ejemplo, para medir la temperatura, lo colocamos cercano a la axila, para medir el ECG (electrocardiograma) colocamos cuatro electrodos como si fueran conductores eléctricos textiles”.
Los datos obtenidos por los sensores son procesados posteriormente mediante un algoritmo basado en inteligencia artificial (IA), que busca identificar patrones relacionados con las condiciones del organismo durante la medición.
Inteligencia artificial para apoyar la salud mental
La investigadora señaló que el objetivo es utilizar las señales electrofísicas para predecir posibles episodios ansioso-depresivos y contribuir a la detección temprana de estos trastornos.
“Nosotros queremos apoyar creando esta predicción a partir de señales electrofísicas, las mismas que nos pueden decir mucha información del cuerpo humano y del bienestar y con esto predecir estos eventos”.
El desarrollo podría abrir nuevas posibilidades para el estudio de la salud mental y tener aplicaciones en áreas como la psicología, psiquiatría y neurología.
Mireles Pérez destacó que espera que la tecnología pueda servir como punto de partida para futuras investigaciones y fomentar la colaboración entre distintas disciplinas.
“Busco que esta camiseta pueda ser como un granito de arena para que continúen investigaciones o le pueda ayudar mucho a otro tipo de profesionistas que no seamos los ingenieros, los computólogos, sino que sea más multidisciplinario”.
La IA no sustituirá a los especialistas
El profesor-investigador del CIC, Amadeo José Argüelles Cruz, explicó que el sistema funciona mediante la captura y procesamiento de las señales corporales, para después aplicar algoritmos de inteligencia artificial que permitan encontrar patrones.
Estos resultados se relacionan posteriormente con lo que ocurre en el organismo al momento de realizar la medición.
Sin embargo, el investigador aclaró que la tecnología no pretende sustituir a los profesionales de la salud, sino proporcionarles herramientas para facilitar y optimizar su trabajo.
“Es una herramienta que le sirve al especialista; sin el especialista no podemos hacer el trabajo”.
Argüelles señaló que el análisis de grandes cantidades de información puede ayudar a identificar de manera más puntual fenómenos relacionados con el estrés y proporcionar elementos adicionales para que los especialistas evalúen a cada paciente.
El uso de la prenda también permitiría realizar mediciones en distintos momentos, mientras que posteriormente un profesional podría analizar la información obtenida.
El proyecto busca llegar al campo de la salud
El investigador consideró que esta tecnología podría contribuir a mejorar la calidad de vida de las personas al permitir un seguimiento mediante un dispositivo wearable o vestible y el análisis de los datos por parte de un especialista.
Además, señaló que el conocimiento generado mediante el proyecto podría aprovecharse para impulsar empresas de base tecnológica enfocadas en desarrollar soluciones innovadoras para la salud mental.
La iniciativa también cuenta con la asesoría de Alejandra Hernández Sánchez, científica de la Universidad de las Américas de Puebla.
IPN gestiona la primera patente
El proyecto ya avanzó hacia una nueva etapa, pues se inició la gestión de su primera patente.
Argüelles Cruz reconoció que todavía existe un amplio potencial para explorar las aplicaciones de esta tecnología en el ámbito de la salud, particularmente mediante el trabajo conjunto entre distintas disciplinas.
La propuesta busca así combinar sensores, análisis de señales corporales e inteligencia artificial como una herramienta de apoyo para los especialistas que atienden problemas relacionados con la ansiedad, la depresión y el estrés.





