El Festival de Cine de Venecia arrancó este miércoles con una programación marcada por los conflictos internacionales y la agitación social, en un contexto de profunda crisis para Hollywood. El director del encuentro, Alberto Barbera, señaló que la industria estadunidense atraviesa dificultades debido a la reducción en la producción de películas y al elevado costo de las mismas.
Barbera destacó que el festival incluyó cuatro producciones relacionadas con la situación de Israel, Gaza y Palestina, al considerar que existe un creciente interés de los cineastas por abordar acontecimientos de actualidad.
El festival, considerado el más antiguo del mundo y que se realizará hasta el 12 de septiembre, también contará con la presencia de Liam y Noel Gallagher, quienes asistirán al estreno de Don’t Look Back in Anger, documental sobre la reunión de Oasis.
Entre las películas que competirán por el León de Oro se encuentran trabajos de directores como Martin McDonagh, Florian Zeller, Danny Boyle y Werner Herzog. La inauguración estuvo a cargo de Ink, de Boyle, centrada en la adquisición del diario The Sun por Rupert Murdoch en 1969 y el inicio de su imperio mediático.
Otros de los proyectos más esperados son el documental de Alex Gibney sobre Elon Musk y They’re Here, de Laura Poitras y Rachel Lauren Mueller, sobre las redadas del ICE contra inmigrantes en Minnesota.
El conflicto en Gaza también tendrá un lugar destacado con NAZA, documental de los directores israelíes Yuval Abraham y Rachel Szor, que aborda las muertes de civiles palestinos.





