Un jurado declaró culpable a Duane “Keffe D” Davis, de 63 años, de orquestar el asesinato del rapero Tupac Shakur, ocurrido en 1996. El veredicto pone fin a décadas de incertidumbre alrededor de uno de los casos más conocidos de la historia del hip hop.
Davis fue condenado el lunes por un cargo de asesinato con un arma mortal y podría recibir una sentencia de cadena perpetua. El jurado deliberó durante menos de tres horas, después de un juicio que se extendió durante varias semanas en Las Vegas.
Tras la lectura del veredicto, Sekyiwa “Set” Shakur, hermana de Tupac, rompió en llanto y abrazó a los fiscales. El hijo de Davis, en tanto, se cubrió el rostro con una mano.
JUST IN – Duane "Keffe D" Davis guilty of first-degree murder in the 1996 killing of Tupac Shakur. pic.twitter.com/j75tsSTjZk
— Disclose.tv (@disclosetv) September 1, 2026
Fiscalía: Davis ordenó el ataque
Durante los alegatos finales, el fiscal jefe adjunto del distrito, Binu Palal, sostuvo que Davis consiguió un arma y “salió de cacería” para buscar a Tupac y al cofundador de Death Row Records, Marion “Suge” Knight, después de que ambos golpearan al sobrino de Davis esa misma noche.
“Él es responsable del asesinato de Tupac Shakur. Díganle que lo escucharon. Declárenlo culpable”.
Los fiscales señalaron que, aunque Davis modificó su versión de los hechos a lo largo de los años, se ubicó repetidamente dentro del Cadillac blanco desde el que se realizaron los disparos.
La fiscalía argumentó que Davis no tuvo que accionar el arma para ser responsable del asesinato, pues habría ordenado el ataque como un poderoso líder de pandilla al que los hombres más jóvenes que viajaban en el vehículo, incluido su sobrino, obedecerían.
La defensa cuestionó la falta de pruebas físicas
El abogado defensor Michael Sanft pidió al jurado considerar si existía alguna evidencia que demostrara que Davis dio la orden de disparar, tanto antes como después del ataque.
Durante nueve días, el jurado escuchó los testimonios de 24 testigos de la fiscalía y tres de la defensa.
Sanft sostuvo que no había pruebas físicas que vincularan a su cliente con el tiroteo. También argumentó que el libro que Davis coescribió y las declaraciones públicas que realizó fueron una forma de fanfarronería dramatizada para obtener dinero, no una confesión verídica.
“En este caso no tienen nada que diga que ese hombre estuvo aquí en Las Vegas el 7 de septiembre de 1996”.
El abogado también cuestionó que los investigadores no hubieran corroborado las declaraciones de Davis y destacó la ausencia de elementos como registros telefónicos que demostraran que él dio la orden de disparar.
Las declaraciones de Davis fueron clave
Durante años, nadie fue acusado por el asesinato de Tupac. La situación cambió cuando Davis comenzó a hacer declaraciones públicas en las que reconoció que estaba dentro del Cadillac y que entregó el arma a personas que viajaban en el asiento trasero.
Davis también describió el ataque como una represalia por la golpiza que había sufrido su sobrino.
Esas declaraciones fueron utilizadas por la fiscalía durante el juicio. Palal incluso mostró al jurado las memorias de Davis, publicadas en 2019 bajo el título Compton Street Legend, y reprodujo una entrevista en la que el acusado invitaba a comprar el libro para conocer la “verdadera verdad”.
Aunque las memorias incluyen una advertencia de que algunos acontecimientos fueron modificados, los fiscales sostuvieron que el relato central sobre el asesinato no había sido alterado.
Davis es actualmente la única persona con vida de los cuatro hombres que, según la fiscalía, viajaban en el Cadillac desde el que se efectuaron los disparos.
Un álbum de recortes sobre Tupac
Como parte de sus argumentos, los fiscales también presentaron un álbum de recortes que Davis conservaba y que contenía artículos relacionados con Tupac.
“Este tipo está haciendo un álbum de recortes sobre su asesinato, por el amor de Dios”.
Davis ha dado versiones distintas sobre quién disparó contra Tupac. En algunas entrevistas afirmó que entregó el arma al asiento trasero, pero en otras declaraciones y en su libro evitó identificar a la persona que accionó el arma.
La fiscalía sostuvo que las propias declaraciones de Davis eran suficientes para establecer su responsabilidad, mientras que la defensa insistió en que no existían pruebas físicas que respaldaran esa versión.
La rivalidad entre pandillas estuvo en el centro del juicio
Los fiscales también recurrieron a la rivalidad entre grupos de pandillas de Los Ángeles para explicar el origen del ataque.
Durante el juicio se habló de la confrontación entre Mob Piru y los Southside Compton Crips, vinculados respectivamente con los sellos discográficos Death Row Records, de Suge Knight, y Bad Boy Records, de Sean “Diddy” Combs.
La muerte de The Notorious B.I.G., integrante de Bad Boy Records, ocurrida seis meses después del asesinato de Tupac, también fue mencionada en varias ocasiones.
Testigos de las fuerzas del orden señalaron que Davis fue considerado brevemente sospechoso de ese asesinato antes de ser descartado. El caso de The Notorious B.I.G., al igual que durante años ocurrió con el de Tupac, permanece sin resolverse.
Davis podría recibir cadena perpetua
La fiscalía informó que retiraría un agravante relacionado con pandillas debido a cuestiones logísticas con los testigos.
Los fiscales no hicieron declaraciones después de conocerse el veredicto, mientras que los familiares de Tupac señalaron que esperarán hasta la audiencia de sentencia, programada para octubre.
La condena representa el desenlace de un caso que durante décadas permaneció sin un acusado y que se convirtió en una de las mayores incógnitas para los seguidores del hip hop y los aficionados a los casos criminales.







