El rey Harald V de Noruega, quien hasta ahora era el monarca europeo de mayor edad, falleció este viernes a los 89 años en un hospital de Oslo, informó el Palacio Real. Con su muerte, su hijo, el príncipe heredero Haakon, se convierte automáticamente en el nuevo rey.
El Palacio informó que Harald murió a las 6:35 horas locales en el Hospital Nacional (Rikshospitalet), donde permanecía internado desde el 17 de agosto.
“Con profunda tristeza anunciamos que Su Majestad el rey Harald nos dejó el día de hoy”.
El monarca padecía anemia hemolítica, una enfermedad de la sangre que provoca una destrucción anormalmente rápida de los glóbulos rojos.
A pesar de sus recurrentes problemas de salud durante los últimos años, Harald se había negado a abdicar. El rey había argumentado que juró su cargo de por vida ante el Parlamento.
Noruega despide a su rey
Desde el jueves, cuando se informó que el estado de salud del monarca era “extremadamente grave”, gran parte de su familia permaneció junto a él en el hospital.
Entre quienes lo acompañaron estuvo Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit, quien recientemente fue condenado a cuatro años de prisión por dos violaciones.
Tras conocerse la gravedad del estado de salud de Harald, ciudadanos acudieron al Palacio Real para depositar flores en su honor.
“Claro que es triste. Es un símbolo de nuestro país. Y naturalmente, es triste que algo tan hermoso termine”.
Así expresó Maja Otvik, de 36 años, su pesar frente al Palacio.
Tras anunciarse oficialmente el fallecimiento, la bandera del Palacio Real fue colocada a media asta.
Haakon se convierte en nuevo rey
Con la muerte de Harald V, el príncipe heredero Haakon, de 53 años, asumió automáticamente el trono. Según medios noruegos, pasó la noche junto a su padre.
Ahora corresponderá al nuevo monarca informar al gobierno sobre el fallecimiento y convocar a sus integrantes.
El primer ministro Jonas Gahr Støre expresó su “profunda tristeza” por la muerte del rey.
Una monarquía marcada por la modernidad
Harald V llegó al trono en 1991, después de la muerte de su padre, el rey Olav. Durante su reinado, representó una imagen de una Noruega abierta y tolerante.
En 2016, durante un discurso por sus 25 años como monarca, Harald destacó la diversidad de la sociedad noruega:
“Los noruegos son chicas que aman a chicas, chicos que aman a chicos, y chicas y chicos que se aman entre sí”.
En el mismo discurso agregó que los noruegos tenían diferentes creencias religiosas y también podían no tener ninguna.
Sin embargo, durante los últimos años, la familia real noruega también enfrentó diversos escándalos, varios de ellos relacionados con Mette-Marit y su familia.
Los escándalos que rodearon a la familia real
En enero de este año, la publicación de archivos relacionados con el delincuente sexual estadunidense Jeffrey Epstein reveló una amistad hasta entonces desconocida entre el financista y la princesa Mette-Marit.
Entre los documentos aparecieron mensajes de tono íntimo intercambiados entre 2011 y 2014, cuando Epstein ya había sido condenado en Estados Unidos por solicitar servicios sexuales de una menor.
Mette-Marit también enfrenta una enfermedad pulmonar incurable que la llevó a recibir un trasplante de pulmones en junio.
A esto se sumaron los problemas judiciales de su hijo Marius Borg Høiby, nacido en 2001 de una relación anterior al matrimonio de la princesa con Haakon.
El joven, de 29 años, fue condenado en junio a cuatro años de prisión por dos violaciones, una de ellas cometida en 2018 en la residencia oficial de su madre y del entonces príncipe heredero. También recibió condena por otros 32 cargos.
Høiby apeló la sentencia y, mientras espera el nuevo proceso, permanece bajo arresto domiciliario con un brazalete electrónico.
Con la muerte de Harald V comienza ahora una nueva etapa para la monarquía noruega, encabezada por su hijo Haakon.








