Equipos de rescate continúan este jueves la búsqueda de más de mil 400 personas desaparecidas en la frontera entre Nepal y la región autónoma china del Tíbet, luego de las repentinas inundaciones y deslizamientos de tierra que han dejado al menos 362 muertos y pueblos enteros destruidos.
Más de 24 horas después de la catástrofe, las autoridades mantienen las labores de búsqueda mientras expertos advierten sobre el riesgo de nuevas inundaciones. Una enorme crecida de agua, lodo y escombros arrasó comunidades, destruyó viviendas y derribó puentes y represas.
Un video de vigilancia registrado desde el lado chino muestra la fuerza del fenómeno: un torrente de lodo y escombros engulle un edificio de varios pisos, mientras decenas de personas corren para ponerse a salvo.
Dolorosas imágenes de las inundaciones en Rasuwa, Nepal
— Luis Rincón Arguello 🇨🇴 (@Rincon001A) August 26, 2026
La escala de la destrucción parece irreal, casi como una escena de una película de desastres.
El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, afirmó este miércoles que la repentina riada que ha arrasado… pic.twitter.com/00DNxlNhaX
Nepal concentra la mayoría de víctimas
En Nepal, las autoridades han recuperado los cuerpos de 359 personas, mientras que otras 910 continúan desaparecidas. Entre ellas se encuentran 517 turistas extranjeros.
En el Tíbet, el balance preliminar reportado por medios estatales señala tres personas fallecidas y 558 desaparecidas, incluidos 260 extranjeros.
El fenómeno fue provocado por el derrumbe parcial de un glaciar. La fuerza del torrente fue tal que el Instituto Geológico de Estados Unidos (USGS) lo registró como un “evento sísmico” de magnitud 5.2.
La riada recorrió en Nepal el valle del río Trishuli, en el distrito de Nuwakot, al norte de Katmandú, así como el valle del Bhote Koshi, al este de la capital.
“Todo se acabó. Ya no es más que un gigantesco cementerio. Lo único que queda es arena y piedras empapadas de sangre humana”.
Así describió Omkar Joshi, de 35 años, la situación en la localidad nepalí de Timure.
Turistas y peregrinos entre los desaparecidos
La inundación golpeó Syabrubesi, punto de partida de la popular ruta de senderismo de Langtang, además de otras zonas utilizadas por viajeros que realizan peregrinaciones hindúes hacia Kailash Mansarovar.
Laloma, de 27 años, contó que pasó toda la noche en una escuela junto con alrededor de un centenar de personas.
“Todo el resto (del pueblo) desapareció”.
Entre los extranjeros desaparecidos se encuentran decenas de peregrinos hindúes que se dirigían al monte Kailash, una montaña sagrada ubicada en el Tíbet.
Según el recuento preliminar de la Oficina de Turismo de Nepal, continúan sin ser localizados:
- 178 ciudadanos de India.
- 65 de Estados Unidos.
- 53 de Ucrania.
- 51 de Malasia.
- 35 de Australia.
- 33 de Reino Unido.
- 25 de Canadá.
- 4 ciudadanos de España.
La cancillería china informó además que alrededor de 100 ciudadanos chinos están desaparecidos en el lado nepalí.
Los primeros ministros de China y Nepal, Li Qiang y Balendra Shah, respectivamente, viajaron a las zonas afectadas para supervisar las labores de búsqueda y rescate.
Rescatistas enfrentan condiciones difíciles
China movilizó alrededor de 800 rescatistas en el Tíbet, además de perros especializados y lanchas rápidas para apoyar las operaciones.
Sin embargo, el terreno montañoso dificulta las labores. Li Qipu, integrante de la Policía Armada Popular de China, señaló que la inestabilidad de un lago de represa río arriba y las condiciones de la estrecha carretera de montaña complican el acceso a las zonas afectadas.
En Nepal, los equipos de emergencia avanzan entre lodo y escombros para intentar localizar sobrevivientes.
Entre las personas que participan en la búsqueda se encuentra Subash Khatani, quien intenta encontrar a su hermano, desaparecido en el distrito de Rasuwa.
“Está entre los desaparecidos de Rasuwa, por eso salimos a buscarlo”.
David Fisher, director en Nepal de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, advirtió sobre la magnitud de la tragedia, al señalar que pueblos enteros y zonas comerciales fueron arrasados.
Advierten sobre nuevas inundaciones
Las lluvias monzónicas, que se presentan entre junio y septiembre, suelen provocar inundaciones y deslizamientos mortales en distintas regiones del sur de Asia.
A esto se suma el impacto del cambio climático, que, según científicos, está aumentando la frecuencia y la intensidad de fenómenos meteorológicos extremos.
El calentamiento global también provoca el derretimiento de los glaciares, lo que puede incrementar el riesgo de inundaciones.
Qianggong Zhang, jefe de riesgos climáticos y ambientales del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD), advirtió que existe la posibilidad de una segunda crecida debido a un bloqueo en la parte alta del río fronterizo entre Nepal y China.
Países expresan solidaridad con Nepal
La magnitud de la tragedia provocó muestras de solidaridad de distintos países.
Autoridades de Reino Unido, Hungría, Finlandia, Noruega, Suecia, Eslovaquia, Francia, Chipre, Grecia, Austria y Serbia expresaron sus condolencias por las víctimas y los desaparecidos.
La Comisión Europea también manifestó su apoyo y, de acuerdo con su presidenta, Ursula von der Leyen, activó el programa europeo de observación de la Tierra Copérnico para ayudar a las autoridades locales en las labores de búsqueda y rescate.
El papa León XIV también expresó su solidaridad con los afectados. En un telegrama difundido por la oficina de prensa de la Santa Sede, encomendó a los fallecidos a la misericordia de Dios y manifestó su cercanía espiritual con las personas afectadas.
Asimismo, elevó oraciones por los equipos de emergencia y pidió ayuda y protección para quienes participan en las labores de rescate.








