Noruega prepara nuevas reglas para regular el uso de gafas inteligentes y otros dispositivos similares, ante las preocupaciones por la privacidad y el uso de tecnologías de vigilancia.
La ministra de Digitalización, Karianne Tung, informó que el gobierno analiza medidas más estrictas y que incluso podría prohibir funciones como el reconocimiento facial de otras personas en espacios públicos.
“La vida privada y la intimidad de las personas se ven sometidas a presión por las nuevas tecnologías”, señaló Tung.
Las gafas inteligentes permiten tomar fotografías y videos, escuchar música, realizar llamadas, traducir señales, mostrar textos o mapas frente a los ojos e interactuar con asistentes de inteligencia artificial.
Preocupa el uso de IA para vigilar a personas
Tung anunció que el gobierno tiene previsto crear un grupo de expertos que asesore sobre cómo proteger a los consumidores frente a las nuevas tecnologías.
La funcionaria también pidió a los sectores público y privado establecer sus propias reglas para evitar usos indebidos de estos dispositivos.
“Debemos evitar que este equipamiento se utilice para monitorear a otras personas en espacios públicos”, afirmó.
La preocupación se extiende a la incorporación de cámaras, micrófonos e inteligencia artificial en objetos cotidianos como gafas, audífonos y gorras.
Advierten sobre posibles abusos
Finn Lutzow-Holm Myrstad, responsable de política digital del Consejo Noruego del Consumidor, respaldó la iniciativa e incluso pidió a los comercios suspender la venta de gafas inteligentes hasta que exista mayor claridad jurídica.
Según algunos informes, Meta ya habría desarrollado una función de reconocimiento facial para sus gafas inteligentes.
Myrstad advirtió que, aunque se prohíba esta tecnología, los dispositivos todavía podrían utilizarse para grabar a otras personas de manera encubierta.
“El potencial de abuso es enorme”, afirmó.





