Luis Arturo Ozuna Vázquez permanece hospitalizado en estado crítico en Nogales, Sonora, luego de resultar afectado por el derrame de más de 70 mil litros de hidrosulfuro de sodio provocado por el descarrilamiento de un tren de Ferromex, filial de Grupo México, ocurrido el pasado 25 de julio en el ejido Cuauhtémoc, municipio de Naco.
Yetzel Ozuna, sobrina de Luis Arturo, informó que su tío continúa internado en terapia intensiva del Hospital del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Nogales, donde recibe atención médica especializada.
Se trata del caso más grave entre los pacientes identificados después del accidente ferroviario.
El alcalde de Naco, Lorenzo Villegas Vázquez, informó que al menos 12 personas han recibido atención médica por distintos malestares relacionados con el incidente.
La familia de Ozuna Vázquez señaló que no ha recibido comunicación ni apoyo de Grupo México o Ferromex para atender la situación del paciente, quien podría presentar afectaciones neurológicas, cerebrales y pulmonares relacionadas con la inhalación de gases.
Derrame afectó un arroyo
El accidente ocurrió durante la noche del 25 de julio, cuando varias unidades de un tren de carga de Ferromex se descarrilaron en las inmediaciones del ejido Cuauhtémoc.
Inicialmente se reportó el derrame de 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio. Posteriormente, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) precisó que el convoy transportaba 72 mil litros de la sustancia, de los cuales aproximadamente 70 mil 300 litros terminaron en el cauce de un arroyo.
La zona afectada fue estimada inicialmente en 1.7 kilómetros cuadrados, mientras que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) delimitó una superficie de 5 mil 207 metros cuadrados con impacto directo.
Familiares de Luis Arturo relataron que comenzó a presentar malestares después de transitar cerca del lugar del accidente. Posteriormente acudió a recibir atención médica y, debido a la gravedad de su estado, fue trasladado primero a Agua Prieta y después al hospital del IMSS en Nogales.
Mientras tanto, la vigilancia ambiental continúa en el ejido Cuauhtémoc. Profepa determinó que Ferromex deberá realizar trabajos de remediación en la zona afectada y anunció un procedimiento para establecer las responsabilidades correspondientes por el daño ambiental ocasionado por el accidente.





