El gobierno de Argentina consiguió durante la madrugada de este jueves la aprobación en el Senado de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, aunque tuvo que retirar dos de sus capítulos más controvertidos: el que permitía la extranjerización de tierras y el que planteaba modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego para facilitar la venta de terrenos afectados por incendios.
El proyecto, sin embargo, mantiene disposiciones que permitirían realizar desalojos exprés y ahora será enviado a la Cámara de Diputados para continuar con su trámite legislativo.
La iniciativa fue aprobada en medio de una creciente movilización social y sin que el oficialismo contara con suficientes votos de sus aliados para mantener las propuestas sobre tierras e incendios, por lo que ambas fueron retiradas antes de la votación, informó Página12.
Arde Buenos Aires: protestas que comenzaron contra un proyecto de ley que habría permitido a intereses extranjeros comprar más tierras, pero que ahora abarcan temas como los recursos naturales, las jubilaciones y el efecto "motosierra" en la economía.pic.twitter.com/y2OMdu1uPL
— Kurt Hackbarth 🌹 (@KurtHackbarth) August 7, 2026
Advierten sobre impacto en inquilinos
La posibilidad de aplicar desalojos rápidos ha generado preocupación entre organizaciones sociales, particularmente por el impacto que podría tener en los hogares que enfrentan dificultades para pagar el alquiler.
“El sector más afectado entre endeudados es el de los hogares inquilinos”.
Así lo señaló la socióloga Luci Cavallero, activista de la organización Movida Ciudad, quien explicó que muchas familias ya presentan retrasos en el pago de la renta, mientras otras han recurrido al endeudamiento para poder cubrir sus gastos.
Cavallero advirtió que estas familias serían todavía más vulnerables bajo un mecanismo de desalojo exprés.
“La norma ni siquiera exige que el propietario demuestre con documentación la existencia de la deuda. Basta con que la invoque ante la justicia para acelerar el proceso de desalojo”.
Marchan en Buenos Aires por trabajo y vivienda
En paralelo al debate legislativo, miles de personas marcharon en Buenos Aires este jueves 7 de agosto con motivo de la celebración de San Cayetano, patrono del pan y el trabajo.
La movilización fue convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) y organizaciones sociales, como parte de una jornada de protesta que cada año reúne a trabajadores y distintos sectores sociales.
Como ocurre cada 7 de agosto, la Iglesia católica celebró una misa en el santuario de San Cayetano, ubicado en el barrio de Liniers, al oeste de Buenos Aires. Posteriormente, los manifestantes se dirigieron hacia la Plaza de Mayo, frente a la sede del gobierno.
Los contingentes marcharon con imágenes religiosas y pancartas bajo la consigna:
“Paz, pan, techo y trabajo argentino”.
Para Lidia Campos, empleada municipal, la movilización tuvo un doble significado.
“Esta marcha más que nada es religiosa, pero a su vez es un reclamo de bronca por la situación que estamos pasando”.
Por su parte, Elena González, jubilada de 63 años, explicó que participó porque considera que se ha reducido el trabajo disponible.
“Se ha cortado el trabajo genuino”.
La mujer agregó que la protesta debe mantenerse porque, a su juicio, la situación económica requiere continuar con la lucha diaria.
Iglesia cuestiona a la clase dirigente
Durante su homilía, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, cuestionó la actuación de la clase política frente a los problemas económicos y sociales del país.
“La responsabilidad y la solución concreta a los problemas económicos y sociales la tiene una clase dirigente que a veces parece mirar para otro lado”.
El religioso también advirtió sobre las dificultades que enfrentan quienes necesitan varios empleos para cubrir sus gastos o recurren a créditos que terminan generando mayores niveles de endeudamiento.
Señaló que existe un sector de la población que no quiere aceptar que el trabajo se convierta en una mercancía y criticó la situación de quienes deben tener dos o más empleos para llegar a fin de mes.
Asimismo, habló de un pueblo que está cansado de las promesas que no se cumplen y de dirigentes que hablan sobre la pobreza, pero que, según afirmó, permanecen alejados de las necesidades de la población.





