La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ordenó la clausura temporal total del desarrollo inmobiliario turístico Las Dunas, ubicado en Chuburná, comisaría de Puerto Progreso, Yucatán, luego de que en el sitio se desmontaran más de 90 mil metros cuadrados de arena y vegetación costera.
Aunque la dependencia no ha emitido un informe oficial sobre el procedimiento, en el predio fue colocada una manta con el expediente de clausura, lo que confirma la suspensión de las obras.
La Profepa realizó inspecciones
— PROFEPA (@PROFEPA_Mx) August 2, 2026
en materia de impacto ambiental y forestal al proyecto inmobiliario Las Dunas, ubicado en Chuburná Puerto, municipio de Progreso, Yucatán. Durante las visitas detectó afectaciones a especies de flora protegidas por la NOM-059-SEMARNAT, presencia… pic.twitter.com/DfeI4JAhM9
Proyecto generó polémica por afectaciones ambientales
El desarrollo pertenece a la empresa Auralux Representaciones, que obtuvo permisos estatales durante la administración del exgobernador Mauricio Vila Dosal. De acuerdo con activistas del colectivo Salvemos Las Dunas, las labores de desmonte comenzaron a mediados de julio y contemplaban la construcción de 14 torres con 138 departamentos.
La organización advirtió que el proyecto pone en riesgo especies protegidas por la NOM-059-SEMARNAT, entre ellas:
- El colibrí tijereta mexicano (Doricha eliza), en peligro de extinción.
- La matraca yucateca (Campylorhynchus yucatanicus), ave endémica catalogada como amenazada.
El pasado 26 de julio, ambientalistas denunciaron públicamente la devastación de flora y fauna ocasionada por el desarrollo.
Gobierno estatal pidió revisión de permisos
Tras la controversia, el Gobierno de Yucatán solicitó a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y a la Profepa revisar que el proyecto cumpliera con todas las autorizaciones federales.
Las autoridades estatales recordaron que los dictámenes de factibilidad establecen que 45 mil 728 metros cuadrados de humedal costero y 2 mil 880 metros cuadrados de Zona Federal Marítimo Terrestre no pueden ser ocupados ni modificados, por lo que más de la mitad del terreno debe permanecer como área de conservación.
Ambientalistas cuestionan autorización del proyecto
El colectivo Salvemos Las Dunas señaló que la Semarnat rechazó inicialmente el proyecto en 2023 al considerar que representaba un riesgo para la flora y fauna de la costa yucateca.
Sin embargo, la empresa presentó una nueva Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) y, en julio de 2025, obtuvo la autorización para el cambio de uso de suelo. La nueva propuesta incrementó el desarrollo de 74 a 138 departamentos distribuidos en 14 torres, decisión que ha sido cuestionada por organizaciones ambientalistas.






