La Fiscalía General de la República (FGR) abrió una investigación por el derrame de alrededor de 59 mil litros de hidrosulfuro de sodio ocurrido en el municipio de Naco, Sonora, luego del descarrilamiento de varios vagones de un tren de carga de Ferromex, subsidiaria de Grupo México.
El accidente mantiene bajo inspección federal la zona afectada, donde las lluvias han complicado las labores de contención y existe preocupación por un posible impacto ambiental en la región fronteriza.
Derrame ocurrió cerca de la frontera con Estados Unidos
El percance se registró durante la madrugada del 26 de julio en las inmediaciones del rancho Potrero El Cobre, en el ejido Cuauhtémoc, ubicado a unos 20 o 22 kilómetros en línea recta de la frontera con Estados Unidos.
El producto derramado fue hidrosulfuro de sodio, un compuesto químico corrosivo utilizado en procesos industriales, como la minería de cobre.
Durazo asegura que la emergencia fue atendida de inmediato
En entrevista, el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, informó que las corporaciones de emergencia actuaron desde los primeros momentos para atender el incidente.
“El fin de semana hubo un descarrilamiento de un tren de Ferromex que llevaba alguna sustancia, no tan contaminante como la que alcanzó al río Sonora en 2014. Sin embargo, cualquier sustancia química tiene un grado importante de contaminación y de impacto al medio ambiente.
“Se atendió de inmediato, se movilizaron todas las instituciones, los cuerpos de Protección Civil y las áreas de emergencia.
Se corrió con la fortuna de que el propio impacto taponó la fuga del químico, por lo que la góndola del ferrocarril no se desahogó completamente”, declaró.
Activan protocolos y notifican a autoridades federales
El coordinador estatal de Protección Civil, Daniel Gámez Martínez, confirmó que tras el accidente se activó el Sistema Estatal de Protección Civil y se notificó a las autoridades federales competentes, entre ellas la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y la propia FGR.
“De inmediato nos abocamos a atender el incidente. Se realizaron acciones de protección civil para retirar el material que pudiera representar un riesgo”, señaló.
Lluvias dificultaron la contención
De acuerdo con habitantes de la zona y el alcalde de Naco, Lorenzo Villegas, las lluvias registradas durante el fin de semana complicaron las maniobras de contención y provocaron que parte del material derramado fuera arrastrado por escurrimientos naturales.
Esta situación mantiene en alerta a las autoridades ambientales, debido a la posibilidad de que la sustancia alcance cauces que se dirigen hacia el municipio de Cananea.
Asimismo, indicaron que los vapores generados por la reacción del hidrosulfuro de sodio con el agua obligaron a varias familias del ejido Cuauhtémoc a desalojar temporalmente sus viviendas, mientras el personal de emergencia establecía un perímetro de seguridad y evaluaba las condiciones del sitio.
Profepa y Conagua realizan inspecciones
Hasta el momento, las evaluaciones preliminares no han detectado afectaciones inmediatas en la cabecera municipal de Naco. No obstante, las autoridades señalaron que serán las instituciones federales las encargadas de informar los resultados de los análisis ambientales que continúan en desarrollo.
El pasado lunes, la Profepa informó que realiza una inspección para determinar la magnitud del daño ecológico y verificar que Ferromex cumpla con las medidas de contención, limpieza y remediación establecidas en la legislación ambiental.
De manera paralela, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) lleva a cabo muestreos de agua y suelo para determinar si el derrame de hidrosulfuro de sodio provocó contaminación en la zona.






