Una reconstrucción digital de un mural en la zona arqueológica de Calakmul, en Campeche, reveló evidencia de escritura maya siglos antes de lo que se tenía registrado, informó un equipo de investigadores con autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
El estudio identificó un signo correspondiente al calendario ritual de 260 días, fechado entre 400 y 200 a.C., lo que adelanta la presencia de escritura en este importante asentamiento maya.
Descubren evidencia del periodo Preclásico Tardío
Hasta ahora, los registros de escritura en Calakmul correspondían al Periodo Clásico (250-900 d.C.).
Sin embargo, el hallazgo confirma que la ciudad ya participaba en una tradición escrita compartida con otros grandes centros urbanos durante el Preclásico Tardío.
"Hasta la reconstrucción de este mural, no existía evidencia de comunicación escrita temprana en Calakmul", explicó Daniel Salazar Lama, investigador especializado en iconografía e historia del arte maya.
#ÚLTIMAHORA 🚨 Estudios en Calakmul identifican escritura calendárica temprana en un mural prehispánico
— INAH (@INAHmx) July 23, 2026
• Con esto, se asemeja a ciudades como San Bartolo, El Mirador y Tikal, en Guatemala
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📸 Cortesía Daniel Salazar. pic.twitter.com/ihcVUU1en5
El especialista señaló que este descubrimiento coloca a Calakmul junto a sitios como San Bartolo, El Mirador y Tikal, en Guatemala, donde ya se habían encontrado manifestaciones tempranas de escritura.
Tecnología permitió reconstruir el mural
El mural, ubicado al interior de la Estructura II, mide 1.90 metros de ancho por 1.70 metros de alto y fue descubierto durante el Proyecto Arqueológico Calakmul, encabezado por el arqueólogo Ramón Carrasco Vargas.
Por motivos de conservación, la pieza fue retirada de su ubicación original en 2005 y permanece resguardada en la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural.
De acuerdo con Salazar Lama, el signo fue elaborado con carbón vegetal y su deterioro impedía observarlo con claridad.
Gracias al uso de fotogrametría, procesamiento digital de imágenes y reconstrucción gráfica, los investigadores lograron identificar la inscripción.
El mural recrea una cueva sagrada
El investigador explicó que la pintura fue realizada dentro de una bóveda con forma de arco que simboliza el interior de una cueva, un espacio de gran importancia en la cosmovisión maya.
"En las creencias mayas era el espacio donde habitan las deidades y los ancestros, y se originan las fuerzas que dinamizan el cosmos".
Añadió que estos lugares también eran considerados escenarios de episodios de creación protagonizados por dioses y héroes culturales.
Aún buscan precisar la antigüedad del hallazgo
Salazar Lama indicó que será necesario realizar nuevos estudios para determinar con mayor precisión la fecha del mural.
"Estaríamos hablando de uno o dos siglos posteriores a lo que inicialmente se había propuesto. Se tienen que tomar nuevas muestras para obtener fechas más precisas", señaló.
Asimismo, explicó que la función de la Subestructura II C aún no ha sido definida, aunque en su fachada existen relieves con deidades descendiendo del cielo y mascarones asociados al nacimiento del dios del maíz, elementos que sugieren un uso ceremonial.
Respecto al mural, el investigador planteó que podría representar un episodio del ciclo de vida del dios del maíz, posiblemente relacionado con un acto ritual.
"Pudiera representar un evento que forma parte del ciclo de vida del dios del maíz, probablemente se trata de una acción propiciatoria. La fecha fue dibujada posteriormente sobre la escena, como una alusión al momento en el que ocurrió el episodio de cacería y sacrificio, teniendo como protagonista a Juun Ajaw", concluyó.





