La bióloga celular Kate Adamala, de la University of Minnesota, desarrolló la primera célula sintética capaz de crecer, alimentarse, dividirse y reproducirse, un avance que podría abrir nuevas posibilidades en áreas como la medicina, la biotecnología y la fabricación de materiales.
El desarrollo representa un nuevo paso en el estudio de las células, iniciado desde que el científico Robert Hooke publicó Micrographia en 1665, obra que marcó el comienzo de la observación y análisis de estas estructuras fundamentales para la vida.
¿Cómo fue creada?
Para construir la célula sintética, el equipo de investigación diseñó un pequeño genoma compuesto por 36 genes, obtenidos de virus y plásmidos bacterianos, secuencias circulares de ADN distintas al ADN cromosómico.
Además, la membrana que delimita la célula fue elaborada con lípidos o grasas diseñadas en laboratorio.
La combinación de estos componentes permite que la célula imite funciones básicas de una célula natural, como:
- Alimentarse.
- Producir proteínas.
- Dividirse y reproducirse.
- Transmitir información genética a su descendencia.
A nivel molecular, también podría contribuir al desarrollo de tratamientos más precisos, reducir efectos secundarios de medicamentos y regular respuestas inflamatorias y metabólicas.
Posibles aplicaciones
Los investigadores consideran que esta tecnología podría utilizarse para diversas tareas específicas mediante modificaciones genéticas.
Entre sus aplicaciones potenciales destacan:
- Fabricación de materiales a menor costo.
- Desarrollo de medicamentos más precisos.
- Simulación de procesos biológicos para investigación.
- Procesamiento y reducción de sustancias contaminantes, como el dióxido de carbono.
Un avance que también plantea desafíos
El desarrollo de células sintéticas representa un nuevo paso en la posibilidad de diseñar organismos con funciones específicas, un concepto que durante décadas perteneció al terreno de la ciencia ficción.
Sin embargo, este tipo de tecnología también abre interrogantes sobre su regulación y uso, especialmente en torno al control de estas herramientas biológicas y los riesgos que podrían surgir si se emplean con fines indebidos.




