El presidente de Donald Trump confirmó que llamó al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar una revisión de la tarjeta roja mostrada al delantero estadounidense Folarin Balogun, con el objetivo de que pudiera disputar el partido de octavos de final ante Bélgica.
Trump cuestiona la expulsión
Durante una declaración en la Casa Blanca, el mandatario calificó como “muy sospechosa” la decisión del árbitro brasileño Raphael Claus, quien expulsó a Balogun en el duelo entre Estados Unidos y Bosnia-Herzegovina.
Trump aseguró que la jugada no ameritaba una falta, mucho menos una tarjeta roja.
"Vi la jugada y soy una persona a la que le encantan los deportes. Eso no fue una falta. Ni siquiera fue una infracción".
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— La Catrina Norteña (@catrina_nortena) July 6, 2026
🚨 CONFIRMACIÓN BOMBA: Trump afirma que fue él quien personalmente habló con la FIFA
Para que "revisaran" la roja a su delantero Balogun porque es su mejor jugador y le parecía injusto que no pudiera jugar el próximo juego.
Por favor compartan como Trump e… pic.twitter.com/bLdG1Pq0j7
También reconoció que desconocía el significado de una tarjeta roja hasta que le explicaron la sanción.
"No tenía ni idea de qué demonios era una tarjeta roja. Cuando me enteré, dije: '¡No puede ser!'".
Además, advirtió que, si Estados Unidos era eliminado de una forma que considerara injusta, volvería a denunciar un supuesto amaño.
FIFA suspendió la sanción
Tras la llamada de Trump a Infantino, la FIFA decidió dejar sin efecto la suspensión de un partido para Balogun mediante una medida excepcional.
En un comunicado, el organismo explicó que, conforme al artículo 27 de su Código Disciplinario, la sanción quedará suspendida durante un periodo de prueba de un año.
Si el delantero comete una infracción similar durante ese tiempo, la suspensión volverá a entrar en vigor, además de cualquier castigo correspondiente por la nueva falta.
Posteriormente, Trump agradeció en su red social Truth Social que la FIFA hubiera “revertido una gran injusticia”.
Funcionarios de EU respaldaron la gestión
La intervención del mandatario también fue respaldada por integrantes de su administración.
Entre ellos, el secretario de Estado, Marco Rubio, quien aseguró que Estados Unidos había sido perjudicado por la expulsión.
De acuerdo con diversos reportes, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y Andrew Giuliani, director ejecutivo del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca para la Copa del Mundo, también sostuvieron conversaciones privadas con la FIFA sobre el caso.
Bélgica y exfutbolistas critican la decisión
La medida generó críticas en Bélgica, pese a que fue bien recibida por el técnico estadounidense, Mauricio Pochettino, y el capitán Christian Pulisic.
El entrenador belga, Rudi García, ironizó sobre la resolución.
"No sabía que en el Mundial el 5 de julio era en realidad el primero de abril. Parece el Día de los Inocentes".
Además, afirmó que la decisión pone en entredicho la integridad del torneo.
La Real Federación Belga de Fútbol también manifestó su sorpresa por la flexibilización de las reglas disciplinarias.
Las críticas se extendieron hasta Inglaterra. Los exfutbolistas Gary Neville y Wayne Rooney cuestionaron la excepción otorgada al delantero estadounidense.
"Si yo fuera el rival de Estados Unidos, estaría completamente furioso. Creo que está mal en todos los sentidos. Me parece una auténtica vergüenza", señaló Rooney.
La polémica se produce antes del duelo de octavos de final entre Estados Unidos y Bélgica, mientras algunos analistas consideran que la decisión podría influir en el ambiente alrededor del equipo dirigido por Pochettino.




