Productores de Papantla, Veracruz, concretaron la primera exportación de 21.4 toneladas de limón persa a Rusia, luego de que sus cultivos alcanzaran la madurez y cumplieran con los estándares de calidad exigidos por ese mercado, informó la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).
La dependencia señaló que el volumen de exportación podría aumentar hasta 257.4 toneladas durante el segundo semestre de 2026, lo que fortalecería la presencia de los cítricos mexicanos en el mercado euroasiático.
Prevén aumentar exportaciones
Papantla cuenta con alrededor de 9 mil 500 productores con capacidad para abastecer limón persa. La Sader destacó que las condiciones geográficas de la región permiten cultivar el fruto desde el nivel del mar hasta los mil 600 metros de altitud, lo que favorece una producción continua y ayuda a compensar los efectos de fenómenos climáticos como las sequías.
Además, resaltó que el limón veracruzano destacó entre los compradores internacionales por varias características:
- Alta vida de anaquel, necesaria para soportar trayectos marítimos superiores a 30 días.
- Calidad física, con color verde intenso, tamaño adecuado para el mercado europeo y la rugosidad de cáscara requerida.
- Huertos con una antigüedad de entre tres y cinco años.
“Las y los sembradores prevén que este primer paso abra un abanico de nuevas oportunidades para la región, pues esa cifra se podría elevar a 257.4 toneladas en los próximos seis meses”, señaló la dependencia.
Comercialización directa impulsó el proyecto
La Sader atribuyó este resultado a la estrategia de comercialización directa impulsada por su titular, Columba López, mediante proyectos estratégicos relacionados con limón, vainilla, cacao, café, achiote y naranja, durante su gestión como coordinadora nacional del programa Sembrando Vida.
Según la dependencia, estas herramientas permitieron a los productores agregar valor a sus cosechas y negociar directamente con compradores internacionales durante ferias agroalimentarias de alcance mundial, como Biofach, en Núremberg, y Fruit Logística, en Berlín, Alemania, gracias a que contaban con certificaciones o prácticas agroecológicas sostenibles.




