La victoria de México por 2-0 sobre Ecuador desató una celebración multitudinaria en la Ciudad de México, donde más de un millón de personas salieron a las calles para festejar el histórico pase de la Selección Mexicana a la siguiente fase del Mundial de Futbol.
Al cierre de la edición, el gobierno capitalino informó que la afluencia de aficionados superaba el millón de personas. El ambiente festivo se extendió por distintos puntos de la capital, acompañado del constante sonido de los cláxones y los tradicionales cánticos de apoyo al Tricolor.
Y que no se olvide la bonita costumbre de atascar el Angel con felicidad, espuma y un chingo de hermandad ¡¡merecemos todo el festejo que se nos de la gana hacer!!
— Huitzil Azul✨🚂🐦⬛ (@MissRavenPliss) July 1, 2026
Cuídense y cuiden a los que estén por ahí 🇲🇽🫶
Tengan ustedes, una bonita noche ✨ pic.twitter.com/HFwUe3cGLu
El Ángel y el Zócalo, epicentro de los festejos
Tras el silbatazo final, miles de aficionados reunidos en el Ángel de la Independencia y el Zócalo celebraron entre gritos de “¡Sí se pudo!” y “¡Mé-xi-co!”, mientras un espectáculo de fuegos artificiales iluminó el cielo detrás de la pantalla gigante instalada en el Ángel.
Con celulares en alto, los asistentes capturaron el momento, ondearon banderas, lanzaron espuma, tocaron trompetas y se fundieron en abrazos para celebrar el triunfo de la Selección Mexicana.
La gran concentración de personas obligó al cierre temporal de la estación Insurgentes de la Línea 1 del Metro como medida preventiva de protección civil.
Una celebración que se prolongó hasta la madrugada
La fiesta continuó durante la noche. A la medianoche seguían llegando caravanas de aficionados para sumarse a los festejos en Paseo de la Reforma.
Entre los asistentes predominaba la emoción por el momento histórico.
"Es histórico. ¿Y si sí?", expresó Ángel, originario de Atizapán.
"El Azteca sí pesa", aseguró Óscar.
"Es historia, nunca había vivido algo así", comentó Erick al ritmo de una batucada.
En el Zócalo, Salvador destacó el ambiente de unidad que vive la Selección Mexicana.
"¡Esto es histórico! Hay un gran plantel, hay una gran armonía, no hay individualidades, todo es por México".
Una ciudad convertida en una sola afición
Durante la celebración, desconocidos se abrazaron, bailaron y formaron círculos al ritmo de la música, mientras seguían atentos lo ocurrido en el estadio.
Las autoridades señalaron que el operativo de movilidad permitió el ingreso y la salida ordenada de los asistentes al encuentro, mientras la capital se transformó en una gran fiesta futbolera que se extendió hasta altas horas de la noche.





