Marius Borg Høiby, hijo mayor de la princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, fue condenado a cuatro años de prisión tras ser declarado culpable de dos cargos de violación, además de agresión y abuso en una relación íntima.
El tribunal también ordenó que indemnice a las víctimas. Sin embargo, fue absuelto de otros dos cargos de violación que enfrentaba.
Apelará la sentencia
Høiby, de 29 años, no acudió a la audiencia por motivos de salud y siguió la lectura del veredicto por videoconferencia desde la prisión.
Sus abogados anunciaron que apelarán las condenas por violación y violencia doméstica, además de solicitar su libertad provisional.
La defensa señaló que el acusado está satisfecho con las absoluciones obtenidas, pero impugnará las partes del fallo relacionadas con las dos condenas por violación y el delito de abuso en una relación cercana.
Acusaciones por hechos ocurridos entre 2018 y 2024
La fiscalía acusó a Høiby de agredir sexualmente a cuatro mujeres que presuntamente se encontraban dormidas o incapaces de resistirse en distintos hechos registrados entre 2018 y 2024.
En total enfrentó 40 cargos penales, entre ellos agresión, delitos relacionados con drogas e incumplimiento de una orden de alejamiento. Aunque negó las acusaciones de violación, sí admitió varios de los delitos menores.
Los fiscales habían solicitado una condena de siete años y siete meses de prisión, mientras que la defensa pidió su absolución por los cargos de violación y una pena máxima de 18 meses por las infracciones reconocidas.
Un caso bajo atención internacional
El juicio se prolongó durante seis semanas y concluyó en marzo, con la presentación de testimonios y pruebas como mensajes, fotografías y videos extraídos del teléfono móvil de Høiby.
El caso ha despertado gran interés debido a sus vínculos con la familia real noruega. Aunque no posee un título oficial ni desempeña funciones institucionales, es hijo de la princesa heredera Mette-Marit, fruto de una relación anterior a su matrimonio con el príncipe heredero Haakon, y creció dentro del entorno de la futura familia real.
En los últimos días, la atención también se ha centrado en el estado de salud de Mette-Marit, quien padece fibrosis pulmonar y espera un trasplante de pulmón. Paralelamente, el proceso judicial coincidió con un renovado escrutinio sobre la princesa por sus antiguos contactos con Jeffrey Epstein, por los que ofreció disculpas públicas y reconoció haber actuado con imprudencia, aunque no enfrenta acusaciones por esos hechos.



