Después de más de seis años de exigencia por parte de su familia, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) otorgó de manera póstuma el título de licenciada en Enfermería y Obstetricia a Verónica Soto Hernández, quien concluyó sus estudios con un promedio general de 9.6.
Un reconocimiento a la memoria y la reparación
La madre de Verónica, Andrea Soto, recibió el título conmemorativo durante una ceremonia realizada en la Facultad de Enfermería y Obstetricia de la UNAM.
“Es una parte de la justicia que nos merecemos; de la memoria y la reparación”.
La activista destacó que la entrega del documento representa un acto de reconocimiento a la trayectoria académica de su hija y una forma de reparación tras años de insistencia ante la institución.
📌 La UNAM entregó hoy el título póstumo de Verónica Soto Hernández, estudiante de Enfermería víctima de feminicidio en 2019.
— SomoselMedio (@Somoselmedio) May 30, 2026
Seis años y medio de exigencia de su mamá Andrea Soto y las colectivas Las Siemprevivas, Quejumbrosas y Justicia para Vero Soto para que la universidad… pic.twitter.com/Pj7mD8N8Uo
Una lucha por el reconocimiento académico
Andrea Soto recordó que durante años la universidad rechazó otorgar el título debido a que Verónica no concluyó su servicio social, requisito que quedó pendiente tras su feminicidio, ocurrido el 1 de noviembre de 2019 en el Estado de México.
La joven realizaba su servicio social en el Hospital Militar de Especialidades de la Mujer y Neonatología y planeaba titularse mediante la modalidad de totalidad de créditos y alto nivel académico.
“Era el único requisito que le faltaba porque se iba a titular por la modalidad de totalidad de créditos y alto nivel académico, ya que obtuvo de promedio 9.6 y no tuvo ninguna asignatura reprobada en todo su historial”.
La familia tomó como antecedente la entrega de un título póstumo realizada por la UNAM a la fotógrafa Berenice Giles, fallecida este año.
Piden atención a casos extraordinarios
Durante la ceremonia, Andrea Soto llamó a las instituciones educativas a actuar con mayor sensibilidad en situaciones relacionadas con la violencia que afecta al país.
“Vivimos una situación muy difícil en cuanto a violencia en todo el país. No es posible que las instituciones se sigan apegando a las legislaciones que no están hechas para estos momentos”.
También señaló que las universidades pueden contribuir a que las familias de víctimas obtengan justicia. En el caso de Verónica, indicó que el presunto responsable continúa libre y que la investigación sigue sin judicializarse.
Los sueños que quedaron pendientes
Conmovida, Andrea Soto recordó algunos de los proyectos personales y profesionales de su hija, quien soñaba con especializarse en pediatría y continuar su formación académica.
“Aprender bien el inglés para, tal vez, irnos a vivir a Canadá”.
Tras sus palabras, los asistentes respondieron con consignas como:
“¡Ni una más!, ¡Ni una asesinada más!”
“¡Justicia!”
“¡Vero escucha, tu mamá ganó la lucha!”
Un legado para futuras generaciones
La directora de la Facultad de Enfermería y Obstetricia, Rosa Amarilis Zárate, afirmó que el reconocimiento preserva el legado académico de la joven.
“Es un testimonio tangible de que Verónica culminó su trayectoria académica con excelencia y que su nombre queda inscrito para siempre”.
Añadió que la historia de Verónica se ha convertido en un símbolo para la comunidad universitaria y en una referencia para las futuras generaciones de estudiantes.



