Los gobiernos de Bolivia, Chile, Argentina, Ecuador y Perú acordaron diseñar una estrategia conjunta para enfrentar el crimen organizado transnacional mediante mecanismos de coordinación en seguridad, inteligencia y control fronterizo.
El acuerdo fue alcanzado durante una reunión celebrada en Santiago entre cancilleres y autoridades de seguridad y defensa de esos países.
Firman compromiso regional
Al término del encuentro, los representantes suscribieron la declaración denominada “Compromiso Regional de Santiago Contra la Delincuencia Organizada Transnacional”.
Según el documento difundido por la Cancillería de Chile, los países acordaron crear un Grupo de Trabajo integrado por las instituciones competentes de cada nación.
El objetivo será elaborar un Plan de Acción Conjunto con medidas concretas y resultados verificables para combatir a las organizaciones criminales.
¿Cuál fue la importancia del Compromiso de Santiago?
— Cancillería Chile 🇨🇱 (@Minrel_Chile) May 28, 2026
Así lo expresan los cinco cancilleres que participaron de este histórico encuentro para fortalecer la seguridad regional. 🇨🇱🇦🇷🇧🇴🇪🇨🇵🇪 pic.twitter.com/UjOgGUefxV
Buscan coordinación en seguridad e inteligencia
La declaración establece que el grupo trabajará conforme a las legislaciones nacionales e internacionales de cada país y funcionará como una instancia técnico-operativa con liderazgo rotatorio.
Además, la primera reunión deberá realizarse dentro de los próximos 90 días.
Entre los temas prioritarios se encuentran:
- Seguridad regional.
- Inteligencia financiera y tributaria.
- Control migratorio y fronterizo.
- Trazabilidad de operaciones criminales.
Alertan por impacto del crimen organizado
Los gobiernos participantes señalaron que la delincuencia organizada transnacional representa una de las principales amenazas para la estabilidad y gobernanza de la región.
Indicaron que estas redes criminales aprovechan vacíos normativos y utilizan herramientas tecnológicas, plataformas virtuales y sistemas financieros para operar a nivel internacional.
“La delincuencia organizada transnacional se ha consolidado como una de las principales amenazas para la gobernanza, el bienestar y la estabilidad de nuestras sociedades”, señala el documento.
Los países coincidieron en que el crimen organizado no respeta fronteras, por lo que consideraron indispensable fortalecer la cooperación y coordinación regional.


