El primer ministro de Benjamin Netanyahu ordenó aumentar la presión contra Líbano y prometió “aplastar” al movimiento Hezbollah, luego de que ministros ultraderechistas del gobierno israelí exigieran retomar una ofensiva militar total contra el país árabe y bombardear Beirut.
Entre quienes impulsaron esta postura se encuentran Itamar Ben Gvir y Bezalel Smotrich. Ben Gvir pidió públicamente a Netanyahu volver a una “guerra masiva” en Líbano, incluso con medidas como el corte de electricidad, tras los recientes ataques con drones atribuidos a Hezbollah.
Por su parte, Smotrich planteó destruir 10 edificios en Dahiyeh, considerado bastión de Hezbollah en Beirut, por cada dron lanzado contra objetivos israelíes. Sin embargo, Netanyahu rechazó la propuesta durante una reunión de seguridad.
Ataques y tensión en la frontera
El ejército israelí informó que un sargento de 19 años murió y otro militar resultó gravemente herido tras un ataque con dron explosivo en la aldea de Dabel.
Mientras tanto, medios internacionales y agencias libanesas reportaron bombardeos israelíes en las regiones de Tiro y Nabatieh, donde al menos 15 personas murieron, incluidos cuatro civiles que se encontraban en un cementerio atacado por la aviación.
El Ministerio de Sanidad de Líbano aseguró que más de 3 mil personas han muerto por ataques israelíes entre marzo y mayo de este año.
Denuncian uso de fósforo incendiario
Autoridades libanesas denunciaron además el uso de fósforo incendiario por parte de Israel en zonas boscosas del municipio de Qlailah, lo que provocó incendios en huertos y tierras de cultivo.
El uso de este tipo de municiones en áreas pobladas ha sido ampliamente condenado a nivel internacional y es considerado un posible crimen de guerra.
Presidente libanés exige retiro de tropas
El presidente de Líbano, Joseph Aoun, exigió la retirada total de las tropas israelíes y afirmó que la soberanía del país “no es negociable”.
En un mensaje emitido por el aniversario del fin de la ocupación israelí en el sur de Líbano en el año 2000, Aoun sostuvo que las agresiones israelíes continúan y que la población sigue enfrentando una situación “dolorosa”.



